miércoles, 7 de abril de 2010

'Sería una vergüenza' no apoyar a los disidentes, dice el embajador de EE UU en España




El embajador estadounidense en Madrid, Alan D. Solomont, consideró este miércoles que "sería una vergüenza" que los países democráticos como Estados Unidos o España no apoyaran el papel que desempeñan los disidentes en Cuba o dejaran de defender ante las autoridades cubanas la importancia del respeto de los derechos humanos, informó Europa Press.

Para el diplomático, los países democráticos deberían "continuar resaltando el papel que desempeñan los disidentes", tanto los que están en prisión como los que son "perseguidos por sus posiciones políticas".

"No hemos visto ningún tipo de pruebas de que el gobierno cubano se esté ablandando", subrayó. Por ello, "sería una vergüenza" no seguir "prestando atención al papel que juegan disidentes como (Guillermo) Fariñas o la tragedia que ocurrió al disidente (Orlando) Zapata", quien falleció en febrero tras 86 días de huelga de hambre.

Respeto a Fariñas, en huelga de hambre desde hace más de 40 días, el embajador estadounidense consideró que es poco probable que la presión internacional logre resolver su caso. "Desafortunadamente, no hay pruebas de que esto se vaya a producir", lamentó.

Aunque dijo no tener un conocimiento claro sobre la situación interna en la Isla, Solomont se mostró "seguro de que hay una lucha entre aquellos de la mano dura con aquellos incluso con una mano más dura".

En su opinión, algunos de los dirigentes cubanos parecen estar "enrocándose" respecto a los disidentes.

En todo caso, subrayó, "el futuro de Cuba lo va a decidir al final el pueblo cubano".

"Lo que países como Estados Unidos y España pueden hacer es proporcionar un apoyo a los valores que nosotros consideramos que son importantes", dijo.

Por otra parte, calificó de "respuestas bastante estridentes" las declaraciones realizadas "en los últimos días" por el gobierno cubano en referencia a los disidentes, pero "también a los esfuerzos que están haciendo países democráticos como Estados Unidos y los europeos por sacar a la luz los problemas de los derechos humanos en Cuba".

Es perjudicial para los cubanos que La Habana mantenga un "enfoque tan duro" respecto a estas peticiones de la comunidad internacional, consideró Solomont.

El diplomático dijo que a Washington le "gustaría que la relación con Cuba fuese distinta a lo que es ahora". No obstante, el presidente estadounidense, Barack Obama, seguirá insistiendo en el respeto de los derechos humanos y los valores democráticos, como se comprometió a hacer, dijo.
(DDC)

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