domingo, 24 de abril de 2016

SAUL SANCHEZ VENDEPATRIA DIALOGUERO DE MIAMI, ALEGRE POR LA LEY DE VIAJES A CUBA POR MAR

LETRINOAMERICA:MADURO ACABA CON EL HAMBRE EN VENEZUELA.PROYECTO URBANO DE AGRICULTURA!!

LA MIERDA DE CUBA QUE RECIEN LLEGA A MIAMI

Letrinoamerica:AVES DE RAPIÑA EN ARGENTINA!!!


TOMADO DEL BLOG DE ADRI BOSCH


MARÍA ALEJANDRA BONAFINI, HIJA DE HEBE DE BONAFINI LA PRESIDENTA DE MADRES DE PLAZA DE MAYO HA REGISTRA UN ACELERADO INCREMENTO PATRIMONIAL EN MENOS DE TRES AÑOS , CON OPERACIONES INMOBILIARIAS POR UN TOTAL DE 500.000 DÓLARES.

Según una investigación realizado por el diario Clarín , Bonafini realizó estos movimientos entre agosto 2007 y octubre 2009, con la compra de una casa y dos departamentos. Hasta ahora, la justicia investiga la adquisición de un semi piso en la avenida 44 de La Plata, realizada por la hija de la presidente de Madres de Plaza de Mayo y la posterior venta a Meldorek de Sergio Schoklender. La propiedad más valiosa de Alejandra, esta ubicada en la calle 45 entre 24 y 25, fue adquirida el 3 de noviembre 2009. Está construida sobre un lote de 8 de frente por 34.70 metros de fondo. Tiene 213 metros cubiertos. El valor de mercado de la casa es de 250 mil dólares , de acuerdo con la tasación de varias inmobiliarias.
Sin embargo, Alejandra Bonafini no requirió de un crédito hipotecario para concretar la operación. Surge del Certificado de Antecedente Dominial emitido por el Registro de la Propiedad de la Provincia de Buenos Aires de ese inmueble a la que accedió Clarín .
Además, el 16 de agosto 2007 Alejandra compró un departamento en la calle 67 entre 5 y 6 de la Plata. Para ello, obtuvo financiamiento del Banco Provincia por $ 62.400. Es un PH de 42 metros, en la zona de Plaza España, cerca del Hospital Políclinico. La posesión, que está registrada como Unidad Funcional N° 5 del edificio, fue hace apenas cuatro años. Hoy cuesta 65 mil dólares.

“ANTES DE SER LA APODERADA DE LA FUNDACION DE MADRES DE PLAZA DE MAYO ALEJANDRA BONAFINI SÓLO ERA COPROPIETARIA JUNTO A SU MADRE DE UN PEQUEÑO APARTAMENTO DE LOS AÑOS 80.”

La hija de Hebe de Bonafini hasta el 2007 era empleada de la administración pública provincial. En la actualidad mantiene ese empleo y desde fines de mayo es apoderada de la Fundación Madres de Plaza de Mayo, cargo que había desempeñado Segio Schoklender.
Antes de su vínculo con Schoklender, sólo era copropietaria del departamento de la calle 45 entre 20 y 21, que comparte al 50% con su madre. Es un bien inmueble de la década del 80, que no reviste curiosidad para los investigadores. En ese departamento, en 2001, ambas fueron atacadas por un grupo que nunca fue identificado por la justicia. Aquella vez, Alejandra fue la más agredida.
La mira del juez Norberto Oyarbide está en el traspaso del semi piso de la calle 44, en uno de los sectores de la ciudad que concentra los más nuevos y modernos complejos edificios. La escritura fue firmada el 28 de enero 2008. Dos años después, el 6 de mayo de 2010 fue vendida a Meldorek en 25.000 dólares, cuando la tasación comercial determina 120.000 dólares. Por esta maniobra, la justicia inhibió a Alejandra Bonafini para realizar cualquier tipo de transacción comercial. En Julio de 2011, Oyarbide embargó todos sus bienes y levantó el secreto bancario en sus cuentas.
¿Cómo surgen los 500 mil dólares? En agosto 2007 compró el departamento de la calle 67. Su valuación de entonces era 50 mil dólares, según tres inmobiliarias de la zona consultadas para este informe. En 2011 valorada en 65 mil.
En enero 2008 compró el semi piso de la calle 44. El contrato fue anterior a la finalización de la obra, es decir “al pozo”. La ponderación del mercado inmobiliarios de entonces fijaba un precio de 80 mil dólares para una propiedad de esas características y en esas condiciones. En noviembre 2009 adquiere la casa de la calle 45. Su precio es 250 mil dólares. Por último, la venta del semi piso de la avenida 44, que en la escritura figura por 25 mil dólares, debió concretarse en 120 mil dólares, según sospecha la justicia. Todo estos montos juntos dan 500 mil.
Lo curioso del caso es, de donde salió el dinero inicial para ella adquirir en primera instancias esos inmuebles. ¿De la fundación?… Saque sus propias conclusiones.

Para mayor información visite:  Clarin.com

Por qué el servicio militar debiera derogarse en Cuba

Por qué el servicio militar debiera derogarse en Cuba


Por: Iván García Quintero

Trabajan en pareja. Raciel, un negro de poco más de seis pies, extremidades largas y complexión fibrosa, carga la motomochila de fumigación, mientras Yilsander, trigueño de pelo ralo y regordete porta una bolsa negra con abate y una tablilla donde anotan las casas que ya desinfectaron en la batida ordenada por Raúl Castro para minimizar la presencia del mosquito transmisor del dengue, chikungunya y zika.
Bajo un tórrido sol, los dos revisan casa por casa de una manzana en la barriada habanera de La Víbora. Visten pantalones, gorras y camisas verde olivo de mangas largas, uniforme diseñado por algún sastre sádico que ignoró la temperatura tropical de la isla. Y calzan unas botas horrorosas y pesadas con un casco de acero en la punta.
Raciel, 19 años, suda a chorros y fuma un cigarrillo bajo el portal de una bodega en la calle Carmen, contigua a la Plaza Roja, en el corazón viboreño. Es oriundo de Cienfuegos, a 300 kilómetros al sureste de La Habana. Yilsander, 20 años, nació en Mayabeque, una provincia improvisada en 2010 por el régimen para probar la efectividad de ciertas transformaciones administrativas y políticas.
“Cuando llego a la unidad (de tanques en Managua, al sur de la capital) tengo los pies reventados”, comenta Raciel. “La vida del recluta es muy dura. Pésima comida, mal trato por parte de los oficiales y nos pagan 21 pesos al mes. De pinga, brother”, señala Yilsander y se pasa por el rostro un pañuelo empapado de sudor.
Desde hace un mes, nueve mil reclutas, sub oficiales, oficiales y policías participan en la fumigación e higienización del país. A pesar del calor y que el horario es de diez horas diarias, Raciel y Yilsander prefieren esa labor que las rudas sesiones de preparación militar.
“Desde la seis de la mañana tenemos que estar marchando o adiestrándonos en la manigua con fusiles que pesan con cojones. O limpiando los tanques, armando y desarmando las esteras. Una jodedera que no sé pa qué, si a Cuba, después de cuadrar con los yanquis, nadie la va invadir”, expresa Yilsander, el más locuaz de los dos
Ambos coinciden en que el Servicio Militar Activo (SMA), antes conocido como Servicio Militar General (SMG) o Servicio Militar Obligatorio (SMO), no tiene sentido. “¿Tu sabes la cantidad de plata que se derrocha pa’cuidar un armamento que debiera estar en un museo?”, se pregunta Raciel.
Demasiado dinero para una economía que hace agua por todos lados. Según algunas estadísticas, hay más de 85 mil hombres en armas y cerca de seis millones de hombres y mujeres entre 17 y 49 años disponibles para las fuerzas armadas en caso de guerra.
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) engloban tres ejércitos: occidental, central y oriental. Una marina de guerra y fuerzas aéreas y antiaéreas. También, un batallón de tropas élites y un ejército juvenil dedicado a labores agrícolas y constructivas en condiciones cautivas y devengando ridículos salarios.
Las FAR y el MININT (Ministerio del Interior) son las principales herramientas de control social en Cuba. Manejan el 75% de la economía nacional. El Consejo de Estado y el Buró Político, así como diferentes ministerios y empresas de negocios de primer nivel están comandados por militares en activo o jubilados que sustituyeron sus uniformes verde olivo por guayaberas blancas.
Según Daniel, economista, las FAR devoran “entre el 3,8 y 4% del PIB. Quizás más. Y genera gastos de miles de millones pesos de y moneda convertible en mantenimiento de armas, preparación militar y privilegios. Un oficial de las FAR gana alrededor de 1,200 pesos mensuales y tienen acceso a viviendas, centros recreativos, ropa y comida, todo subsidiado por el Estado”.
En una encuesta a veinticuatro jóvenes en edades comprendidas de 14 a 29 años. Por unanimidad todos prefieren que el actual SMA sea derogado. “El servicio militar en Cuba debiera ser profesional y voluntario. Que un soldado jure por cinco o diez años y gane un salario decente”, apunta Diosbel, estudiante de bachillerato.
Para Onel, quien cursa segundo año de ingeniería en telecomunicaciones, el gasto desproporcionado, la emigración y el envejecimiento acelerado de la población en Cuba son elementos de peso para diseñar una nueva estrategia de defensa.
“No creo que valga la pena enrolar en el ejército, por un año o dos, a jóvenes con potencial suficiente que se formen como científicos, ingenieros, informáticos… Ante el nuevo panorama, las FAR deben reestructurarse. Dedicarse esencialmente a auxiliar a la población, en caso de desastres o huracanes. Unas fuerzas armadas pequeña y profesional, con no más de 30 mil hombres sería lo ideal para un país cada vez más viejo y una crisis económica permanente”, acota Onel.
En los años de oro de la revolución de Fidel Castro, las FAR llegaron a tener más de un millón de hombres en armas. Cuba, un país pobre, en los años 80, por primera vez en su historia participó en dos guerras civiles de manera simultánea en Etiopía y Angola, desplazando por medios propios a cincuenta mil soldados.
“Un día de guerra le cuesta a Estados Unidos millones de dólares. Y Cuba estuvo dieciséis años en Angola. Yo estoy convencido que ese derroche de recursos, hombres y dinero fue la génesis del posterior Período Especial que vivió el país”, considera el economista Daniel.
Cuando algún día se abran los archivos secretos del templete estatal, se podrá conocer el monto de dinero dilapidado en guerras fuera de las fronteras cubanas, preparación de guerrilleros extranjeros y planes de subvención en América y África.
En este siglo XXI nadie pretende agredir a Cuba. El servicio militar debiera ser abolido.