domingo, 19 de junio de 2011

SE ACABO EL HAMBRE EN CUBA!!!!!! A COMER MIERDA AHORA QUE ES NUTRITIVA!!!!



¿Una solución japonesa a la escasez de proteínas en Cuba?


Por Jorge A. Pomar, Colonia


Un científico japonés logra convertir heces fecales humanas en suculentos bistecs. La "fibra" resultante, idónea para los más diversos platos cárnicos de la culinaria universal, contiene un 63% en proteínas, 25 de carbohidratos, 3 de grasas y 9 de minerales. El procedimiento asombros por su extraordinaria sencillez: tras extraer las proteínas de lodos de alcantarilla comunes y corrientes, se les somete a una especie de reacción catalizadora. El aséptico proceso de elaboración concluye en el interior de un reactor de enriquecimiento conocido como exploder de donde ya salen los filetes sin huesos listos para engullir. Pero, puesto que los ojos también comen, se les procede a colorearlos con aditivos disponibles en el mercado. De mejorar el sabor se encargan proteínas de soya.


No es una broma de mal gusto. El Abicú y su consorte germánica, que hace dos años se dieron el lujo de recorrer la isla mayor de Honschu (Hondo) desde Fukuoka hasta Tokio, pasando Kioto, Kumamoto, Nagoya, Nara, Nagasaki, Yamagushi, Tokorosawa, Yokohama, etc., no perjuran al asegurar aquí que en fondas, restaurantes y supermercados nipones --estos últimos, donde el cliente siempre tiene la razón, con una oferta de comida para llevar literalmente inagotable, cocineros con atuendo de laboratorio y aseos impecables, amén de agua mineral, hielo para enfriar y servicio de microonda gratuitos-- reinan las normas de pulcritud más exigentes del mundo, como se puede apreciar en el vídeo (supermercado Maruetsu) y la foto (retrete de 7-Eleven) al final del post.

http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=u1N6QfuIh0g



Según el profesor Misuyuki Ikeda (foto), creador de la escatológica patente --y algunos catadores voluntarios que ya se dignaron saborear el sucedáneo--, la carne sintética así obtenida no sólo parece sino que, en efecto, "sabe a pura chuleta de res". Sin duda, el providencial engendro nipón no sólo merece el Nobel de Bioquímica 2011, sino una urgente reflexión aplicativa al más alto nivel profético en nuestro renombrado "Paraíso de la Felicidad", donde en el pasado nuestro Magno Paciente ha estado a la vanguardia de tales experimentos nutricionales.


Aparte del precio de venta previsto, durante la inminente fase de vulgarización todavía varias veces más alto que el de las carnicerías debido al costo de las investigaciones, el único inconveniente de alguna consideración, según el científico del País del Sol Naciente, sería de carácter estrictamente subjetivo: a saber, la "barrera psicológica", abolida en Cuba desde la introducción de las apetitosas hamburguesas "McCastro" (a base de lombrices de tierra) en los albores del Período Especial (aún en curso ascendente para la chusma pedestre), el bistec de frazada de piso podrida, el picadillo de soya texturizado, el arroz con truco, el mozzarella de condomes para pizzas y demás manjares biránicos.

http://www.youtube.com/watch?v=xB0Ole5kavw&feature=player_embedded



Ahora bien, dado el bajo contenido proteico de la inmensa mayoría de los excrementos de origen suburbano en nuestro hambreado terruño, así como los efectos indeseables de una discriminación sobreañadida entre la población nativa al dotar por razones evidentes de esa novedosa alta tecnología ecológica del Primer Mundo sólo a las rentables "Zonas Congeladas", mi animalitario Alter Ego se atreve a [sic.] "recomierdar" su uso exclusivo en desagües de hoteles de tres a cinco estrellas, aldeas o cayerías turísticas.


A su perverso juicio, únicos emplazamientos en los que, en virtud del limitado acceso nativo, no levantarían ronchas de envidia igualitarista, pudiéndose aprovechar, por contra, en beneficio neto de la magra dieta reservada a "Nuestro Pueblo" las ricas deyecciones sólidas de alrededor de un cuarto de millón al año de huéspedes extranjeros sobrealimentados.




Al fin "¡¡¡JAMA!!!" de calidad en abundancia sostenible para matarle de una vez por todas el hambre vieja al resabiado Pánfilo. Y de paso, hacer las delicias del insaciable sinfín de comemierdas, natos y/o vocacionales, que estancan la Isla y asfixian a la Diáspora con su alitosis migratoria. ¡Buen provecho! Con derecho a reenganche a pedir de boca, además.

El aporte criollo al invento de Ikedasam consistiría en una trascendental innovación de orden redistributivo perfectamente acorde con la filosofía del régimen, a saber: el inapreciable mérito histórico universal de ser la primera potencia del orbe capaz de obrar el milagro de poner a los ricos a trabajar orgánicamente a gusto para los pobres. Sin fines de lucro, por puro amor al placentero arte de seguir cagándoles los hocicos insaciables a nuestros presuntuosos "condenados de la tierra"...

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