miércoles, 13 de abril de 2011

Familiares de un adolescente muerto en una escuela denuncian amenazas de la Policía

Raúl Ramírez Puig, padrastro del adolescente muerto, muestra citaciones de la Policía. A su lado, Odalys de la Caridad Valdés Suárez, madre del menor. (CIHPRESS) ------------------------------------------------------------------------------------- Familiares de un adolescente que murió en circunstancias sin aclarar en las cercanías de una escuela del municipio habanero de Mariel dicen haber recibido amenazas de la Policía para que cesen sus denuncias y peticiones de que se esclarezcan los hechos, informó el Centro independiente de Información Hablemos Press (CIHPRESS). El menor Emilio Lázaro Pérez Valdés, de 15 años, apareció muerto el pasado 30 de julio del 2010 en un estanque de una fábrica de cemento. Era estudiante de electrónica en la Escuela Politécnica Juan Manuel Castiñeira, próxima a la fábrica, y se encontraba bajo la responsabilidad de las autoridades del centro de enseñanza en el momento de su fallecimiento. La familia ha denunciado desde entonces que las autoridades le impidieron reconocer el cadáver e incluso velarlo. Afirman que el entierro del menor se realizó en medio de un fuerte operativo policial y exigen a los responsables de Educación, la Policía y la Seguridad del Estado una explicación de lo ocurrido. "Me amenazaron con desaparecerme a mí y a toda mi familia. He recibido advertencias del mayor Alexander y el capitán Naldo, oficiales de la Seguridad del Estado, que me han citado en dos ocasiones", dijo Raúl Ramírez Puig, padrastro del adolescente muerto. Ramírez Puig fue citado por agentes de la Seguridad del Estado el jueves pasado en el municipio Güines, provincia de Mayabeque. "Tratan de silenciarnos mediante amenazas, hostigamientos y detenciones por las denuncias que estamos haciendo", dijo Ramírez Puig, residente en el poblado Bizarrón, de Güines. El padrastro del niño fallecido fue arrestado el pasado 2 de abril y liberado tres días después, de acuerdo con CIHPRESS. "Me dijeron que me iban a matar si era necesario y no pasaría nada. Ese día me detuvieron cuando iba para el trabajo. Tenían 7 máquinas de la policía (patrullas) y una ambulancia lista para si yo me resistía a la detención", afirmó. Ramírez Puig y su esposa, Odalys de la Caridad Valdés Suárez, madre de Emilio Lázaro Pérez Valdés, han expresado sospechas de que el adolescente fue asesinado. Según han relatado, la versión que dieron las autoridades a la familia es que el menor falleció ahogado. "La muerte de mi hijo cada vez es más rara", dijo la madre. "Nos impiden ir los domingo a la Iglesia de Santa Rita, en Miramar, donde hemos acudido para que las Damas de Blanco y la prensa internacional den a conocer nuestra situación", añadió. "Tengo un puesto de Policía al lado de mi casa. Allí hay un agente de la Seguridad que anda detrás de mí constantemente. Y cuando intentamos salir del poblado, nos arrestan", afirmó Ramírez Puig mostrando dos citaciones. "Hemos sido acosados en el trabajo. Mi hijastra (Odalys Pérez Valdés) está pidiendo la baja de su puesto médico porque lo que tienen es tremendo acoso y amenazas con nosotros por pedir que se haga justicia", añadió.

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