miércoles, 4 de diciembre de 2013

LAS JUGADAS DE YOANIS SANCHEZ CON LA VEDETTE AMERICANA OBAMA





Angel Calzadilla 

Y ahora vemos que el intercambio que se avecina de Alan Gross por los 4 espias que queadn....es uno de los resultados de esa infamia cometida el dia del recibimiento de la bloguera en la Torre.

Van a intercambiar a Alan Gross por cuato ratas castristas. Ese es el precio que Castro y Obama le ponen a un judio.....el precio que tienen cuatro ratas.....Debiera de salir toda la comunidad judia a la calle y protestar por semejnate agravio !




Jorge Luis Llanes Naranjo MENCIONEMOSLO POR NOMBRES!!!.LOS COMEMIERDAS DE LA CASA DEL PRESO DE MIAMI ENCABEZADOS POR GABRIEL ASTENGO QUE LE DIO LA BIENVENIDA A ESTA DESCARADA,EL ADMINISTRADO DE LA TORRE DE LA INFAMIA!!!,EL ALMIRANTE DE LA FLOTILLA QUE SACO HASTA CAMIONES CON CARTELES,ENGIE ALVAREZ QUE ESTABA LOCA POR SALUDARLA!!!!.SE ME OLVIDA ALGUN OTRO SINVERGUENZA????






LA JUGADA DE LA TIRANIA CON AYUDA DE LA BLOGUERA Y COMEMIERDAS DEL EXILIO DE MIAMI QUE SE PRESTARON PARA ESTA FARSA



Participantes en una concentración frente a la Casa Blanca piden a Obama que presione a La Habana por la liberación de Alan Gross. Washington, 3 de diciembre de 2013. (AFP)
La Habana culpó este mates a Washington de la situación del contratista Alan Gross y reiteró su condición de que la liberación del estadounidense se vincule a la de los cuatro agentes cubanos que cumplen condena en Estados Unidos por espionaje.
"El Gobierno cubano reitera su disposición a establecer de inmediato un diálogo con el Gobierno de Estados Unidos para encontrar una solución al caso del Sr. Gross sobre bases recíprocas, que contemple las preocupaciones humanitarias de Cuba vinculadas al caso" de los cuatro agentes cubanos, dijo en una declaración Josefina Vidal Ferreiro, directora general de Estados Unidos del Ministerio de Relaciones Exteriores.
Vidal dijo que Gross "fue detenido, procesado y sancionado por violar las leyes cubanas, al implementar un programa financiado por el Gobierno de EE.UU., con el objetivo de desestabilizar el orden constitucional cubano, mediante el establecimiento de sistemas de comunicaciones ilegales y encubiertos, con tecnología no comercial".
Añadió que esas acciones "constituyen delitos graves que son severamente sancionados en la mayoría de los países, incluyendo EE.UU".
En el caso de los espías, los llamó "luchadores antiterroristas que están presos en EE.UU.", utilizando la fórmula establecida por el régimen para ellos.
La funcionaria dijo que Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Antonio Guerrero y Fernando González, "cumplen prolongada e injusta prisión por delitos que no cometieron y que nunca fueron probados".
"Su encarcelamiento tiene un alto costo humano para ellos y sus familiares. No han visto crecer a sus hijos, han perdido a madres, padres y hermanos, enfrentan problemas de salud y han estado separados de su familia y de su patria por más de 15 años", añadió en la declaración, publicada por la prensa oficial de la Isla.
Los cuatro espías y René González, a quien la justicia estadounidense permitió regresar a la Isla después de 13 años de prisión, fueron hallados culpables de actuar como agentes extranjeros no identificados e intentar penetrar en bases militares estadounidenses, entre otros cargos.
El cabecilla del grupo, Gerardo Hernández, fue condenado además por su responsabilidad en el derribo en aguas internacionales, por parte de aviones del Ejército cubano, de dos avionetas de la organización de exiliados Hermanos al Rescate. En ese hecho murieron cuatro pilotos.
Vidal afirmó que Gross "ha recibido un tratamiento decoroso y humano desde que fue arrestado". Afirmó que Washington "tiene responsabilidad directa por su situación y la de su familia, y como tal, debe trabajar con el Gobierno cubano en la búsqueda de una solución".
Mientras Gross ha estado en prisión, su madre y una de sus hijas han sufrido graves enfermedades. Familiares sostienen que el contratista ha perdido unas 100 libras de peso, padece artritis crónica y su salud mental se está deteriorando.
Judy Gross pide a Obama que no deje morir a su esposo en Cuba
Varias personalidades estadounidenses han viajado a la Isla para intentar interceder por Gross y su esposa Judy ha escrito incluso a Raúl Castro pidiéndole clemencia. Ninguna gestión ha tenido éxito.
Unos 66 senadores estadounidenses solicitaron el pasado mes a Obama que tome medidas de forma expedita para conseguir la liberación de Gross.
Este martes, el secretario de Estado, John Kerry, aseguró que Washington está implicado en negociaciones "discretas" por la liberación de Gross y de otros estadounidenses presos en países como Corea del Norte e Irán.
"Hemos estado implicados detrás de las cámaras, que es como mejor se gestionan estas cuestiones en cada caso individual, para intentar garantizar la seguridad de estas personas y en última instancia para poder asegurar su liberación", dijo Kerry, según Europa Press.
También este martes, frente a la Casa Blanca, Judy Gross pidió al presidente Barack Obama que interceda personalmente en la liberación de su marido y "no lo deje morir en Cuba", informó EFE.
Judy Gross estuvo arropada por un centenar de personas convocadas por el Consejo de Relaciones de la Comunidad Judía, incluido el alcalde de Washington DC, Vincent Gray.
"Necesitamos al presidente Obama. Quiero pedir al presidente, el líder de esta gran nación, que se implique personalmente y haga todo lo necesario para que Alan regrese a casa y que no lo deje morir en Cuba", dijo emocionada la esposa de Gross.
La mujer envió una carta a Obama, cuyo contenido se dio a conocer este lunes, en la que su marido pide al presidente que no lo abandone a su suerte en la Isla donde está sometido, dijo, a un duro régimen de confinamiento en una pequeña celda, 23 horas al día.
En la carta a Obama, Alan Gross asegura que se ha dado cuenta que solo con la ayuda "personal" del mandatario puede conseguir su libertad y le recuerda sus promesa de que el Gobierno estadounidense "removerá cielo y tierra para liberar a cualquiera que sea capturado en territorio extranjero".
Judy Gross, de 62 años, criticó que el Departamento de Estado haya reiterado esta semana su petición de una liberación "sin condiciones", y consideró que "es una sentencia de muerte" para su esposo.
Hasta el momento, Washington ha rechazado un canje de Gross por los espías argumentando que "no hay equivalencia" entre los casos.