jueves, 1 de enero de 2015

La disidencia cubana no necesita ‘performances’. Por Tania Quintero





La disidencia cubana no necesita ‘performances’. Por Tania Quintero 

Buscando en internet sobre las 'creaciones' de Tania Bruguera, descubro que en 2009, en Bogotá, como parte de sus raras acciones, sirvió cocaína en una bandeja. Una falta de sensibilidad de quien se supone es una 'artista'. Y una falta de respeto hacia un país y su gente: ella creyó que Colombia es sinónimo de drogas.

Con la historia de represiones y cárceles que tiene la oposición cubana, no tiene por qué seguirle la rima a una mujer que sí, estudió en Cuba, pero además de alternar su residencia entre La Habana y Nueva York, se la pasa viajando por el mundo, mostrando sus cambalaches artísticos.

¿Por qué si quería hacer algo realmente espectacular, no alquiló una avioneta y tiró papeles por La Habana con sus exigencias?

¿Por qué no se encueró y caminó por el malecón con un gran cartel contra los Castro? (contra Obama lo puede hacer en Nueva York).

¿Por qué no se subió a una azotea con un machete, como Ramón Muñoz, el marido de Sonia Garro, quien ha hecho un performance mucho mejor que los realizados por la Bruguera?

Performance fue la redacción de La Patria es de Todos, que en 1997 le costó la cárcel a sus cuatro redactores: Martha Beatriz Roque Cabello, Vladimiro Roca Antúnez, Félix Bonne Carcassés y René Gómez Manzano.

Performance fue el Proyecto Varela, lanzado en 1998 por Oswaldo Payá Sardiñas y el Movimiento Cristiano Liberación (como es sabido, Payá y Harold Cepero murieron en un extraño accidente, el 22 de julio de 2012 en una carretera de Bayamo).

Performance es el que desde 2003 llevan haciendo todos los domingos, las Damas de Blanco, y cuya fundadora, Laura Pollán, misteriosamente falleciera el 14 de octubre de 2011 en el hospital Calixto García.

Performance fue la huelga de hambre que hizo Orlando Zapata Tamayo y que el 23 de febrero de 2010 le costó la vida, con solo 42 años.

Performance es el que hacía Reina Luisa Tamayo en Banes. O Caridad Batista en Holguín. Y tantas mujeres que ha habido y hay en la Isla y no necesitan 'trucajes' ni 'selfies' con gafas y pamela.

Performance fue el de Miguel Valdés Tamayo, opositor a quien la prisión le pasó factura y murió de un infarto el 11 de enero de2007, cuando acababa de cumplir 50 años.

Performance fue el de Antonio Villarreal Acosta, ex preso político de cuyo suicidio en 2013 en Miami es culpable el régimen, que lo destruyó física y mentalmente.

La Bruguera quería hacer bulla y que su nombre circulara por la red, con un hashtag y una demanda de las cuales casi nadie en Cuba se enteró. Si se hubieran enterado, y por un día los cubanos hubieran perdido el miedo, hubieran ido masivamente a la Plaza.

Ella no logró ir a la explanada símbolo del régimen, pero sí logró otro tipo de fama: ser arrestada ella y una veintena de personas. Algunos, después de varios horas en unidades policiales, fueron liberados. De otros, como Antonio G. Rodiles, se desconocía su paradero y probablemente esperen la llegada de 2015 en un calabozo.

Dos semanas después del Obamacastro, si algo ha quedado claro, es que con 'artistaje' o sin él, la represión se mantiene en Cuba.

Tania Quintero