lunes, 16 de julio de 2012

Cuba: Primero la política, luego la comida (OPINION)

En la Cuba de los hermanos Castro resulta muy paradójico que no se le dé importancia al principio enunciado por Carlos Marx que lo distinguió entre los filósofos de su época y los anteriores a él: antes de hacer política, ciencia, arte, o religión, el hombre debe comer, vestirse y tener un techo. En la isla el régimen marxista-leninista practica lo contrario. Primero se hace política y propaganda. Luego política y propaganda, posteriormente política y propaganda, y ya cuando están exhaustas las fuerzas, si queda tiempo y recursos, se encarga de producir alimentos, vivienda y vestimenta. Desde que el general Raúl Castro recibió graciosamente el poder de su hermano Fidel y se inició la "actualización" del modelo económico socialista –pese a que el comandante en un desliz admitió que no sirve--, las cosas no han mejorado mucho. Más bien parecen empeorar, sobre todo en el aspecto más sensible de todos, la comida. Félix Manso director de Cultivos Varios del Ministerio de Agricultura de Cuba, a pocos días de concluir la cosecha nacional de papas de 2012, reveló el viernes 27 de abril que los rendimientos por hectárea este año han sido inferiores a lo previsto, por lo que la producción de papas no va a llegar siquiera a las 140,000 toneladas (TM) planeadas, una cifra que ya era la mitad de la cosecha lograda siete años atrás, según informó la radioemisora cubana "Radio Reloj" en su sitio online, el 29 de abril. La papa, junto al arroz, es vital en la dieta de los cubanos de la isla, que están alarmados por la caída en su producción por dos razones; 1) golpea la ya muy pobre canasta básica alimentaria, y 2) confirma el descenso en las cosechas de papas que viene ocurriendo desde principios de siglo. De acuerdo con la Oficina Nacional de Estadísticas cubana (ONE), en 2010 la producción de papas fue de 191,500 TM; en 2011 bajó a 167,300 TM, y ahora en 2012 no va a llegar a 140,000 TM. Lo preocupante es que en el período 2000-2004 la cosecha promedio fue de 305,240 TM, y descendió a 234,800 TM entre 2005 y 2010. O sea, que la producción viene cuesta abajo. El gobierno de Raúl Castro no ha logrado revertir este peligroso deterioro productivo, que es una expresión de la agudización de la crónica crisis agrícola cubana, pese a lo que algunos llaman las "reformas" raulistas. Antes se producía más Un rápido vistazo retrospectivo basta para evaluar el desastre ocasionado por el estalinismo castrista a la agricultura cubana desde los años 60. En 1958, antes de la llegada de Castro al poder, Cuba importaba el 29% de los alimentos que consumía, pues se autoabastecía totalmente de carne de res (desde 1940), leche, café, tabaco, azúcar y frutas tropicales. Y era prácticamente autosuficiente en pescados y mariscos, carne de cerdo, de pollo, tubérculos, hortalizas, y huevos. Hoy el país importa el 80% de los alimentos que consume y hasta tiene que comprar en República Dominicana frutas y vegetales frescos para abastecer la industria turística nacional. También en 1958 la isla contaba con 6.3 millones de cabezas de ganado vacuno con una población de 6 millones de habitantes, de acuerdo con el Statistical Year Book (SYB) de la ONU. O sea, una vaca per cápita, el triple del promedio mundial de 0.32 bovino por habitante. Hoy el país tiene 3.7 millones de cabezas, para 11.2 millones de habitantes, tres habitantes por vaca, según la ONE. Datos del Ministerio de Hacienda cubano revelan que las vacas en ordeño en 1958 produjeron 960 millones de litros de leche, equivalentes a 2.6 millones de litros diarios, casi medio litro por persona (unos dos vasos). Medio siglo después, en 2011, con el doble de habitantes, la ganadería cubana produjo la mitad, unos 450 millones de litros (1.2 millones diarios), que cubrieron sólo el 25% del consumo nacional de unos 1,800 millones de litros de leche, según el periódico habanero "Trabajadores" , que cita a Omelio Borroto, director del estatal Instituto de Ciencia Animal. Por eso desde los años 60 en Cuba sólo toman leche los niños de hasta 7 años de edad y los mayores de 65 años. Menos de todo En cuanto al arroz, clave en la dieta cubana, de acuerdo con el SYB la isla en 1958 produjo 256,000 toneladas, que cubrieron el 60% del consumo del país. En 2011, 53 años después y con la población duplicada, Cuba produjo 275,000 TM de arroz, dijo al diario "Trabajadores" Idalexis Rodríguez Llanes, del Grupo Agroindustrial de granos, del Ministerio de Agricultura, que cubrieron apenas el 39% del consumo nacional de 700,000 TM. Eso explica por qué a cada ciudadano le "tocan" 6 libras mensuales de arroz por la cartilla de racionamiento, vigente desde 1962. Según el propio Ministerio de Agricultura cubano, en los años 40 Cuba era uno de los mayores exportadores mundiales de un excelente café, muy apreciado internacionalmente. En 1958 produjo 60,000 toneladas de café de muy alta calidad. Pero llegó el Comandante "y mandó a parar": la cosecha 2011-2012, de acuerdo con la radioemisora cubana "Radio Rebelde", fue de 7,000 toneladas de café, poco más de la décima parte de lo que cosechaba hace media centuria. Y ni hablar del azúcar. A la "azucarera del mundo" los Castro la convirtieron en importadora. Hoy el país produce la misma cantidad de azúcar que en 1894 cuando era colonia de España (1.1 millones de toneladas) y registra el más bajo rendimiento de caña por hectárea de Latinoamérica. Así se podría continuar comparando producciones. Es fácil advertir, con asombro, cómo con el doble de población Cuba produce ahora menos alimentos que hace 54 años. En cuanto a la cosecha de papas, que viene disminuyendo desde 2000, la caída Manso la atribuyó a que el rendimiento de campo planeado era de unas 22 toneladas de papas por hectárea y se han obtenido apenas 19 toneladas por hectárea. Como buen funcionario castrista culpó del descenso a las adversidades climatológicas, aunque admitió también deficiencias burocráticas y problemas organizativos. Lo que no quiere admitir ningún burócrata ni dirigente castrista es que resulta escandaloso que luego de 53 años de "revolución socialista" las tozudas estadísticas muestren que antes de la llegada al poder de los Castro los volúmenes de producción agropecuaria en la isla, con el mismo clima, con menos desarrollo tecnológico y la mitad de la población actual, eran superiores. ¿Por qué? porque las fuerzas productivas y creativas de la nación eran libres. La dirigencia dictatorial cubana debiera aceptar, de una vez por todas, que no es posible salvar o "actualizar" un sistema económico probadamente fracasado, incapaz de ofrecer bienestar a la sociedad porque niega las leyes de la naturaleza humana. Se trata de un modelo arcaico que para las grandes mayorías, en el caso de Cuba, convierte el solo hecho de desayunar, almorzar y cenar aceptablemente todos los días, en un dolor de cabeza, un lujo, o una quimera.
Roberto Álvarez Quiñones . Periodista, economista e historiador cubano. Autor de siete libros de temas históricos, económicos y sociales. Trabajó como editor y columnista del diario "La Opinión" de Los Ángeles, de 1996 a 2008. Ex profesor universitario. Ex analista económico de la TV hispana en Estados Unidos. Ha impartido cursos de postgrado y conferencias en países de Europa y Latinoamérica . Ha recibido 11 premios de periodismo. Reside en el sur de California.