domingo, 17 de febrero de 2013

Por el resurgimiento de una "lucha efectiva" dentro de la isla.



Por Manolo Pozo. Ex-preso político Cubano.



Desde el exilio por Cuba (proposición).



Por Manolo Pozo. Ex-preso político Cubano/ Columnista independiente.

Este puede ser el comunicado #1 de un grupo de exiliados, ex-presos políticos y cubanos americanos por el resurgimiento de una "lucha efectiva" dentro de la isla. No es un llamado a la guerra, es una convocatoria para los que ya tienen un ideario libertador y lo invierten en actividades que ya dejaron de ser útiles y propias de estos años. Algunos amigos estamos pensando así, y estaremos exponiendo y proponiendo a través de diferentes sitios informativos sobre el tema. Sus comentarios y debates es parte de este proyecto, que se irán publicando en números consecutivos a partir de este primer comunicado. Presentimos que otros tiempos deben estar llegando a las conciencias de los cubanos batalladores dentro d la isla. El papeleo y las denuncias se agotan en el resultado. Siguen las palizas y las detenciones, pero el "juego de la cárcel y el exilio" alienta y beneficia la estrategia de la dictadura. Admiramos a los activistas de derechos humanos, es más, algunos fuimos activistas, así empezamos, denunciando a más no poder; al gobierno, al tirano, a nuestros carceleros -en sus caras, dentro de la cárcel-, y sabemos que valió la pena; pero llegamos al 2013 con otras necesidades. La actividad de denuncia y civilista no puede seguir siendo el estilo de lucha que enfrente al enemigo, el cual aprendió a lidiar con esta batalla, revirtiéndola a su favor. La lucha por los derechos civiles de los cubanos seguirá para siempre su indispensable trabajo. Estoy seguro que sus primeros hombre y mujeres tendrán relevo infinito; esa batalla llegó para quedarse como ha sido en cada nación de mundo civilizado. Aunque ahora debe echarse a un lado como único método de lucha. En la Cuba tiranizada debe activarse -de inmediato- otras opciones de enfrentamientos. Alternativas reales y sin tanta publicidad, subir la parada uno o diez escalones si es preciso. Desobedecer, no acatar las voces de mando de la ideología comunista. No asistir a las convocaciones revolucionarias. No aceptar que tu hijo mantenga todo el día la pañoleta del pionero guevarista; parece absurdo proponerlo, pero se puede intentar con los resultados que esperamos...Rechazar todo lo que ha impuesto la dictadura; disminuir la participaciones en asambleas, en reuniones ideológicas y sociales. No podemos seguir esperando por la muerte del tirano, eso llegará, aunque no garantiza el fin del sistema. La desobediencia civil puede acelerar definitivamente la caída del castro-comunismo...