viernes, 12 de febrero de 2016

Títeres violentos, memoria histórica y la conexión Castro Díaz-Balart

Títeres violentos, memoria histórica y la conexión Castro Díaz-Balart

La “hijastra” de Fidel Castro causa polémica en el ayuntamiento de Madrid

Mirta Núñez y Fidel Castro (foto: actuall.com)
Mirta Núñez y Fidel Castro (foto: actuall.com)
LA HABANA, Cuba.- Las controversias en la vida política española se tornan cotidianas por estos días. En apenas una semana dos sucesos vuelven a centrar la atención de los medios sobre la alcaldía madrileña. Tanto uno como otro tienen en común la intervención de la Concejal de Cultura Celia Mayer, quien también tuvo que ver con la organización del desfile de Reyes celebrado el pasado 6 de enero. Ocurre esto cuando la administración de la capital se encuentra bajo el mando de la primera alcaldesa de izquierda en 24 años y el predominio de Madrid Ahora, una de las llamadas franquicias de Podemos. Las luces rojas se encienden por igual ante detalles que tienen una connotación más allá de lo anecdótico.
El más reciente de los hechos tiene por protagonistas a dos titiriteros contratados por el ayuntamiento para amenizar los festejos del carnaval. El espectáculo, supuestamente concebido para un público infantil, fue interrumpido por la policía, que detuvo a los artistas y los encarceló por orden judicial bajo cargos de enaltecimiento del terrorismo y ofensa a sus víctimas. Según consta en testimonio visual de la función, el contenido de la obra era harto corrosivo. La representación de las marionetas incluía escenas en que un juez era colgado, un agente del orden agredido y una monja violada con un crucifijo. El detonante del montaje consistió en un cartel portado por uno de los muñecos “malos” con la frase Gora Alka-Eta (larga vida a Alca-Eta). Referencia bastante evidente a dos organizaciones reconocidas por sus actos de terror internacional y en particular en suelo español.
Apenas unas horas antes de este escándalo que motivó las disculpas de la alcaldesa Manuela Carmena y de su equipo, los medios enfocaban otra situación candente. Ocurría con la remoción de varios nombres vinculados al pasado franquista, que todavía designaban sitios y calles de Madrid. Uno de los carteles removidos provocó un amplio malestar y la pronta respuesta del gobierno local que calificó de erróneo el retiro de una tarja en homenaje a ocho beatos carmelitas fusilados por tropas republicanas durante la guerra civil.
La intención es vista por una gran mayoría como necesaria siempre que se haga con imparcialidad y espíritu conciliador. Valores que según los críticos han estado ausentes en el caso –felizmente enmendado– de los religiosos, o del comandante Demetrio Zurita (cuyo mérito memorístico fue ser el primer español en romper la barrera del sonido) al que atribuyen participación en el bombardeo de Guernica. Un hecho que ha sido desmentido mediante documentos que muestran que en esa fecha Zurita aún no poseía permiso para volar.
No es lo único capítulo en la trama reciente que promete nuevos episodios con el protagonismo cada vez más notorio del ala siniestra del novedoso mapa político español. Durante la emisión de un debate sobre el tema de los carteles callejeros, saltó la alusión a una mujer relacionada con Fidel Castro e involucrada en este embrollo de recuerdos molestos. Varios medios la colocan como responsable de la limpieza de los rótulos callejeros. Incluso Pedro Corral, concejal del PP en el Ayuntamiento madrileño, introdujo el dato en un discurso sobre la aplicación del proyecto, al que califica de sectario y falto de rigor histórico. Corral descarga parte de las responsabilidades del hombro de la alcaldesa Carmena y coloca una porción sustancial de su peso sobre “la hijastra de Fidel Castro”, asesora de este trabajo.
Indagando sobre la curiosa mención resulta que la pretendida parienta del Comandante es la señora Mirta Núñez Díaz-Balart, quien dirige la Cátedra de Memoria Histórica de la Universidad Complutense. Dicha cátedra está compuesta por un grupo importante de historiadores señalados de izquierdistas con fuerte sesgo marxista. Destacan los nombres del hijo de Santiago Carrillo y el de Núñez Díaz-Balart, descrita como muy próxima al Partido Comunista y admiradora del castrismo, pero que en realidad no tiene vínculos consanguíneos con el dictador cubano, más allá de ser hermana materna del hijo de Castro en su primer matrimonio.
Por ahora los titiriteros de marras esperan su pronta puesta en libertad arropados por las campañas levantadas en su defensa, bajo invocación del uso de  la libertad de expresión. Desde la alcaldesa de Barcelona (ligada a las nuevas fuerzas populistas combinadas con Podemos) hasta los que gobiernan en el ámbito de Madrid, intelectuales y periodistas, han calificado de excesiva la medida aplicada contra los juglares, quienes hicieron en vivo y en directo lo que otros hacen a través de las redes sociales, exponiendo actos violentos, haciendo apologías del terror o llamando a la reconquista de Al Andaluz.
En cuanto a la incursión de Núñez Díaz-Balart en los estudios referentes al franquismo y sus consecuencias Pedro Corral concluye su discurso con una recomendación nada desdeñable para el estudio imparcial de hechos que han marcado en paralelo las historias de españoles y cubanos. El político popular encomia la dedicación de la historiadora a quien agradece en nombre de todos los españoles el esfuerzo, “sabiendo además como sabemos todos del ingente trabajo acumulado que esta Cátedra tiene pendiente en Cuba a la hora de estudiar los crímenes de una dictadura, la de su padrastro, que sigue vigente y ya es 20 años mucho más longeva que la de Franco”.