domingo, 4 de enero de 2015

Una Agridulce Bienvenida a Alan Gross de parte de un Rabino Cubano-Americano





Rabino Viñas (Página Oficial)


Una Agridulce Bienvenida a Alan Gross de parte de un Rabino Cubano-Americano
Por el Rabino Rigoberto Emmanuel Viñas
Cada sábado durante los últimos cinco años, mi congregación, el Centro Judío de Lincoln Park de Yonkers en Nueva York, se unió conmigo en oración por la liberación de Alan Gross. Después de su larga sentencia injusta en las cárceles infernales de Cuba comunista, estamos encantados de ser capaces de desearle una feliz Janucá en suelo libre americano.
Para nosotros estas oraciones y deseos fueron motivados por nuestras experiencias personales - muchos de nosotros, me incluido a mí mismo, somos Judíos de origen Cubano y entendemos la situación cubana en carne y hueso - no sólo en lo intelectual. Somos los refugiados o los hijos de los refugiados que buscaron la libertad aquí en los Estados Unidos después de haber perdido todo a la revolución totalitaria – que nos robó todo incluyendo nuestro derecho a quejarnos. ¿Te imaginas lo mucho que le duele a un judío y a un cubano no poder quejarse? - ¡Tuvimos que irnos! Aquí en los Estados Unidos encontramos la libertad y la oportunidad pero nunca nos hemos olvidado lo que nos obligó a venir aquí. Nunca nos hemos olvidado de Cuba y de nuestro origen.
El Sr. Gross nunca debería haber sido detenido en el primer lugar. Fue acusado del "crimen" de ayudar a la comunidad judía cubana de proveerle a la comunidad judía de la habana, teléfonos de satélite para poder comunicarse con el exterior sin el control del gobierno comunista. Obviamente alguien lo denuncio – probablemente desde adentro del liderazgo de la comunidad pero eso no lo sabemos. Lo que sabemos es que su juicio fue injusto e inmoral como es la norma en la Cuba comunista de hoy. Su encarcelamiento estaba repleto de múltiples violaciones de derechos humanos y deterioró su salud hasta el punto en que estábamos muy preocupados de que iba a morir allí. Las cárceles cubanas son reconocidas por Amnistía Internacional y otras organizaciones de vigilancia como entre las peores de las peores en violaciones de los derechos humanos, las privaciones de esas prisiones acompañadas con la tortura psicológica que practica ese régimen en ellas podrían romper el espíritu de cualquiera. Aplaudimos a Alan por mantenerse sano aunque tuvo que enfrentar esa terrible adversidad.
Traer teléfonos satelitales a Cuba comunista es ilegal porque ese régimen controla todas las comunicaciones e informaciones que entran o salen de la isla esa es una de las maneras que oprimen a su pueblo. Desafortunadamente, pensando que era posible lograr una ligera medida de información libre sin restricciones y que los líderes de esa comunidad se prestarían para eso - revela una ingenuidad que es muy común entre nuestros correligionarios estadounidenses. Ellos quieren ayudar, y asumen que los "presidentes" de las organizaciones judías y los líderes judíos cubanos de las comunidades existentes son como sus propios líderes en nuestra comunidad judía estadounidense. Al contrario: nuestros líderes Judío Americanos son elegidos de entre los voluntarios que se presentan para mantener nuestras sinagogas e instituciones aquí en este país libre ¡Pero este no en absoluto es el caso en Cuba Comunista! Nadie se convierte en un líder o representante en cualquier nivel, bajo el sistema totalitario de Cuba sin la aprobación previa de los dictadores de esa isla. En pocas palabras - el liderazgo de la comunidad judía de Cuba está controlado y designado por el gobierno. Las historias que les dicen cuando ustedes visitan con sus comisiones de la federación judía estadunidense son historias creadas y aprobadas por los comités de defensa de la revolución, destinadas a promover y manipularlos para que den su dinero que circula de nuevo al gobierno como parte de las estructuras de la economía centralizada creada por el estado del único partido que ellos permiten – el partido comunista represivo de la Cuba de hoy. Ellos se aprovechan de sus buenos deseos. Los llaman “tontos útiles.” Les sacan su dinero los envían a sus casas sintiéndose bien consigo mismo, cuando en realidad el dinero en efectivo que usted dejó en Cuba favorece el mantenimiento de la revolución, como todas las funciones de la vida en Cuba comunista están diseñados hacer. Esto incluye apoyar y exportar revolución al exterior y apoyar los extremistas terroristas anti-Judío y anti- Israelí del mundo árabe. Es así de simple: "socialismo o muerte", dicen las paredes en Cuba. En otras palabras: Escoge lo que nosotros mandamos o te matamos.
Hay lecciones importantes para la comunidad judía americana que se pueden obtener a partir de la historia de Alan Gross:
(1) Tal vez ahora podemos abandonar la ingenuidad, ahora que sabemos lo que está pasando en realidad y dejar de enviar los millones de dólares que estamos enviando como ayuda humanitaria para ayudar supuestamente la restante 1.000 Judíos que quedan en la isla. Admitamos que las organizaciones cubanas que están en contacto con nosotros para colaborar con las Federaciones de los Estados Unidos y los Bnei Briths y las misiones de las sinagogas y Clubs de los hombres son lacayos reales de Castro y directamente bajo el control y dirección del gobierno cubano. Si no lo fueran no tendría manera de contactarnos porque las comunicaciones están controladas por el gobierno.
(2) Tal vez deberían de escuchar e incorporar lo que sus vecinos Cubano Americano les están diciendo en lugar de rechazar lo que les reportamos por experiencia propia. Como yo soy Judío cubano no puedo darme las ilusiones ingenuas que al visitar y dejar dinero y papel higiénico y medicamentos, se resolverá la opresión del pueblo cubano. Me veo obligado por la buena conciencia a seguir diciéndoles lo que sé sobre Cuba, pero lamentablemente muchos de mis correligionarios no quieren escuchar los hechos verdaderos que les contamos. Y cuando les decimos lo que sabemos (apasionadamente como acostumbramos los cubanos) – nos dicen que somos "reaccionarios o exagerados." Es sorprendente para mí que estos mismos liberales de corazón suaves tienen tolerancia, comprensión y angustia por cualquier causa, excepto el dolor que sienten los cubanos que han tenido que sufrir bajo el régimen represivo ilegítimo de los hermanos Castro.
Después de esta experiencia y las lecciones de la situación con Alan Gross dejen de silenciarnos y marginalizarnos. Nosotros somos las víctimas de Castro que nos negamos a mantenernos víctimas y nos negamos a ser silenciados! Silenciando a las víctimas es típico de dictaduras brutales, mantener esa postura los hace cómplice de la brutalidad.
¿Han considerado la idea de que la razón por la que (los cubanos-estadounidenses) siguen hablando en contra de Castro y el Partido Comunista de Cuba se debe a que es un sistema injusto, represivo que sigue esclavizando a nuestras familias en nuestro país sin resolución ninguna? La razón que nos duele es porque el cáncer continúa y la "anestesia" de nuestro éxito material en los EE.UU. a través de nuestro arduo trabajo y dedicación a la educación no ha embotado el dolor de la continua represión en Cuba. "¿Cómo puedo cantar el canto del Señor en tierra extranjera" (Salmo 137), mientras que mis hermanos siguen en el país con un sistema que solamente permite un partido politico que ahoga y limita toda la actividad de la vida al servicio del Estado, en lugar de tener un estado que está en servicio al pueblo, como debería de ser?
La libertad de uno de nuestros hermanos era un motivo de celebración hasta que nos dimos cuenta que la administración del presidente Obama solía usar esta ocasión para establecer relaciones “normalizadas” con Cuba Comunista de manera unilateral porque no les demandaron cambios en las violaciones de derechos humanos, no demandaron democracia o derechos de libre expresión. No demandaron que se permitan múltiples partidos en Cuba. O que la prensa sea libre. No demandaron que se reconozcan los derechos nuestros de propiedad privada para los cubanos en vez de vender nuestra propiedad a extranjeros como si perteneciera al Estado?
En vez de acortar nuestro dolor, las acciones del presidente Obama simplemente le proporcionaran capital estadounidense a un país que estaba al borde del colapso, y mantendrá un sistema represivo hasta que mis hermanos cubanos finalmente tomen el asunto en sus propias manos. Si los EE.UU. no nos va a ayudar, y no se presentará a la democratización, si los EE.UU. no utilizará su fuerza para fomentar y exigir cambios democraticos en Cuba - ¿qué posibilidades hay para el cambio positivo sin la violencia en las calles de Cuba? Por mi parte, a mí no me gustaría ser un visitante en La Habana, incluso con una "Comisión Humanitaria" o club Judío de cualquier sinagoga u organización en el día en que el pueblo de Cuba no tenga nada más que perder.
Qué triste que la liberación muy feliz de Alan Gross fue acompañada por los planes de prolongar la miseria en la opresión de millones de personas que claman por la libertad de expresión y la democracia en Cuba.
El Sr. Gross está libre - ¡Mazal Tov! Pero el pueblo cubano sigue sin libertad y nuestro alivio - América planea inyectar dinero en un régimen decrépito para prolongar su vida - "oy meh haya Lanu" ay de nosotros (Lamentaciones).