sábado, 13 de septiembre de 2014

¿Por Qué Chile y No Cuba? POR ROBERTO ALVAREZ QUIÑONES



La Respuesta es bien simple:

Chile tvo un general con honor y patriotismo, Chile tuvo un lider que limpio con mano dura la traicion de Allende y de los comunistas.El general Pinochet y su junta de gobierno trabajaron creando las baseses economicas de un pais que seria denominadao "La Suiza" de sudamerica.

Cuba....desde 1901 hasta la fecha paso de un presidente ladron y corrupto a otro mas ladron y corrupto.Nuestra desgracia nacional estaba marcada ya con la muerte de nuestro apostol Jose Marti
que no tuvo tiempo de dejar un heredero digno de sus ideas.
Nuestro penultimo presidente un sargentico telegrafista devenido "general" despues del  golpe de estado de 1953 convirtio nuestro pais en un inmenso casino de juegos asociado a las familias mafiosas de miami,derrocado por un gallego cuatrero,hijo de cuatreros,nieto de cuatreros y pandillero en 1959, la suerte no camibio...siguio peor..devenido "Comandante" destruyo el pais y sus recursos naturales y hoy el amanerado hermano heredero del poder continua ese camino destruyendo a quien una vez fuera "La Perla de las Antillas"

Jorge Luis Llanes Naranjo



¿Por Qué Chile y No Cuba?

ROBERTO ALVAREZ QUIÑONES
• Chile en 2013, según el Banco Mundial, registró un PIB nominal de $277,200 millones de dólares. Con una población de 17.6 millones de habitantes, ello representó un per cápita de $15,732 dólares, el más alto de Latinoamérica y superior al de 14 países de Europa. Cuba, en tanto, en 2013 tuvo un PIB nominal que apenas superó los $42,000 millones, por lo que el PIB per cápita fue de $3,783 dólares. O sea, que hoy la producción bruta (PIB) chilena es siete veces superior a la cubana y el PIB per cápita en Chile cuadruplica al de Cuba.
Quiero imaginarme que varios extraterrestres llegan a la Tierra fascinados con un modelo de sociedad llamado socialismo que, gracias a una Internet galáctica y una tecnología aún impensable para los terrícolas, ellos en su planeta han podido estudiar a fondo. Desean conocer esa maravilla social donde las riquezas creadas son repartidas equitativamente entre todos los habitantes, como buenos camaradas, tal y como la diseñó su creador Carlos Marx.

De inmediato son llevados a Cuba. Caminando entre escombros y fétidas aguas por las calles de Centro-Habana les explican que en todo el país se aplica el sistema socioeconómico que a ellos tanto les gusta. Y luego son trasladados a Chile y les informan que hace 56 años esa nación tenía exactamente el mismo nivel de vida que Cuba, pero que allí tozudamente se niegan a adoptar el modelo marxista.
Los ETs se quejarían de que les están tomando el pelo. Según lo que ellos “saben” debe ser al revés, por lo que están viendo en Chile es allí donde hay comunismo y no en Cuba. Entonces, para convencerlos definitivamente, son llevados primero a Corea del Sur y luego a Corea del Norte.
Dejando la fantasía a un lado, quienes en Latinoamérica, España y otras partes del mundo aún elogian y admiran a lo que muchos siguen llamando la “revolución cubana” bien harían en ir a residir por un tiempo en la isla tropical.
Pero no a vivir dentro de una aséptica burbuja turística, sino en un cuartucho destartalado, sin dólares o CUC, sin automóvil, comiendo lo que “dan” por la libreta, robando al Estado para poder comprar en el mercado el resto de los alimentos y todo lo demás, haciendo las guardias de los CDR, asistiendo a los mítines fascistas de repudio –o palizas-- a los disidentes y periodistas independientes. Sin agua potable buena parte del día, viendo la “Mesa Redonda” en la TV, alumbrándose con un “mechón” en los apagones, sin acceso a Internet, y leyendo “Granma” en las mañanas para en la tarde convertirlo en papel higiénico. Porque es así como vive la abrumadora mayoría de los cubanos desde hace décadas.
Escogí Chile –país paradójicamente gobernado hoy por una admiradora de Fidel Castro-- para contrastarlo con Cuba, porque es el caso perfecto para ello.
Hermanos gemelos
En 1958 Cuba y Chile eran hermanos gemelos en materia económica, con un tamaño demográfico similar (Cuba 6.6 millones de habitantes y Chile, 7.2 millones). Ese año, según el Anuario Estadístico de la ONU, ambos países registraron un Producto Interno Bruto (PIB) per cápita casi idéntico: Cuba $356 dólares, y Chile $360 dólares. El PIB total fue de $2,360 millones en Cuba, y $2,580 millones en la nación austral. Por cierto, ese per cápita de Cuba en 1958 fue el doble que el de España ($180), la Madre Patria.
Pero al año siguiente una revolución dirigida por un ex pandillero universitario derrocó al dictador cubano Fulgencio Batista, para supuestamente restablecer la democracia. Sin embargo, poco después de tomar el poder, ese comandante revolucionario, Fidel Castro, expropió a la “burguesía explotadora al servicio del imperialismo”, estatizó todas las empresas, fábricas y bancos, se apropió de todos los medios de comunicación, implantó el socialismo marxista-leninista, y proclamó a Cuba “Territorio libre de América”.
En Chile, en cambio, todo siguió igual. Continuaron con la “arcaica” economía de mercado. A principios de los años 70 hubo intentos de hacer algo parecido a lo de Cuba, pero a la manera socialdemócrata lasalleana, mediante el libre juego democrático y el sufragio universal. El experimento terminó en tragedia: un golpe derechista no sólo truncó los intentos de “socializar” a Chile, sino que instaló allí la más sanguinaria dictadura militar conocida en Sudamérica en muchas décadas.
Sin embargo, se mantuvo intacta la libertad económica y el libre mercado. Al restaurarse la democracia, en 1991, se afianzó en Chile el capitalismo liberal y se convirtió en la nación latinoamericana más abierta al mundo.
¿Qué resultados?
Medio siglo después de que ambos países tomaron rumbos distintos, nada mejor que echar un vistazo a los resultados obtenidos.
Chile en 2013, según el Banco Mundial, registró un PIB nominal de $277,200 millones de dólares. Con una población de 17.6 millones de habitantes, ello representó un per cápita de $15,732 dólares, el más alto de Latinoamérica y superior al de 14 países de Europa, incluyendo a Rusia, Polonia, Turquía, Ucrania, Bulgaria, y otros países de la Unión Europea.
Cuba, en tanto, en 2013 tuvo un PIB nominal --en términos reales y no los inflados por el gobierno, que presenta los gastos sociales, de educación y salud como nuevos valores agregados-- que apenas superó los $42,000 millones, por lo que el PIB per cápita fue de $3,783 dólares. O sea, que hoy la producción bruta (PIB) chilena es siete veces superior a la cubana y el PIB per cápita en Chile cuadruplica al de Cuba.
Chile exportó bienes en 2013 por valor de $78,812 millones, y Cuba exportó bienes por $5,587 millones, según un reporte de la Oficina Nacional de Estadísticas de la isla, que siempre exagera el valor de las exportaciones al manipular la paridad del dólar con la doble moneda cubana. Pero, con cifras infladas y todo, el valor de las exportaciones de productos chilenos fue 14 veces superior al de los productos cubanos.
En Chile hay un 11% de personas que viven por debajo de la línea de pobreza. En la Cuba “superior” casi todos sus ciudadanos son pobres, muchos muy pobres, y no pocos sobreviven en la más triste miseria, sobre todo muchos ancianos. Sólo escapan de la pobreza los integrantes de la nomenklatura comunista, sus familiares, y quienes orbitan en torno al turismo y el mundillo de la moneda convertible.
Con nuevas leyes, Cuba aspira a elevar su ínfima captación de capitales, que hoy no supera los $160 millones anuales. Chile, de acuerdo con la CEPAL, sólo en 2012 obtuvo inversiones extranjeras directas por $30,323 millones (189 veces más que Cuba), cifra con la que desplazó a México como segundo receptor de inversión extranjera directa en la región, y fue superada sólo por Brasil ($65,272 millones).
Transnacionales y ‘venas abiertas’
Chile incluso ya tiene sus propias transnacionales “imperialistas”. En 2012 sus empresarios invirtieron en el extranjero $21,090 millones de dólares.  Y fue Lenin quien dijo que el capitalismo pasa a su fase superior cuando es capaz de exportar capitales. Dos tercios de esas inversiones se quedan en Latinoamérica. Me gustaría saber qué opina Eduardo Galeano de estos “pulpos” chilenos ¿desangran a América Latina, o “Las venas abiertas” de su manipulador libro –de propaganda “antimperialista”-- ya se cerraron?
Cuba insiste en actualizar un sistema socioeconómico inservible. Chile, que no quiso “liberarse”, está hoy a punto de hacer su entrada en el Primer Mundo. Incluso ya es miembro de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que agrupa a las 36 economías más desarrolladas.
Chile es el país que mayor ritmo de crecimiento económico sostenido ha tenido en América Latina en los últimos 20 años. Es el mejor insertado en la economía global, con más tratados de libre comercio, más transparencia y libertad económica. Cuba, que en 1958 se ubicaba entre las cuatro naciones con mayor ingreso per cápita de la región, es hoy una de las cuatro más pobres y más atrasadas tecnológicamente –sus ciudadanos no tienen libre acceso a Internet--, junto con Haití, Nicaragua, y Honduras. Y en La Habana funciona el mismo gobierno desde 1959.
Como cubano me gusta soñar que, de no haber sufrido el cataclismo comunista, Cuba probablemente seguiría siendo el hermano gemelo económico de Chile. Y quizás (¿por qué no?) mi bella isla tropical sería el integrante número 37 de la OCDE.
En fin, no hay que venir de ignotos planetas para enterarse de que el amor al socialismo, o a la “revolución” castrista por control remoto, sin padecerlos en vivo, no es cosa seria.

¿Cómo Sería Cuba sin el Embargo?
(Alvarez Quiñones es periodista y escritor radicado en el sur de California. Durante más de tres décadas ha seguido el curso de la economía mundial en diversos medios de comunicación. Es experto en temas latinoamericanos, con énfasis en asuntos cubanos).