miércoles, 4 de junio de 2014

De la intimidación. Editorial de Zoé Valdés

De la intimidación. Editorial de Zoé Valdés



Voy a decirlo una vez más: a mí nadie me va a callar ni a intimidar. Por varias vías han intentado tumbarme el blog desde hace días, y también de conseguir que sea más lento. Por otras vías se escriben y publican nuevos artículos con la intención de coartarme y atemorizar a los que escriben y opinan en este blog e impedir que sigamos haciéndolo.

Bien, hace mucho rato que soy una persona libre, quien al menos vive bajo una ilusión de libertad, y en democracia. Permito que unos me critiquen de manera correcta y otros hasta baja, yo sigo adelante. Sé que el que se expone públicamente arriesga la crítica, y la acepto, esperando que los demás también sean capaces de aceptarla y no se comporten como se comporta la dictadura, calumniando y denunciando sin mencionar nombres. Por algo será si de tal modo reaccionan.

En este blog se criticará a quien la persona que escriba estime conveniente y se alabará del mismo modo a quien cualquier persona con intelecto y razón lo decida. Es mi libertad publicarlo o no, porque este es mi blog, el que yo pago y trabajo a diario, sin recibir nada como no sea lo que a mí me interesa recibir: el aprecio de los lectores.

En otros sitios en internet y periódicos del mundo a mí se me censura, se me ignora, y hasta intentan borrarme y borrar mi obra. No lo conseguirán jamás.

De modo que voy a seguir atacando a los Castro y a sus secuaces, como mismo seguiré haciendo críticas a la bichidisidencia y sus arrastrapanzas, y de los oportunistas ricachones, que sólo convierten la causa cubana en una vía para obtener fama, fulas y enriquecimiento mayor.

Yo no digo "al que le sirva el sayo*", yo digo, de frente: al que le pica que se rasque, se llamen Fidel Castro, Raúl Castro, Mariela Castro, Yoani Sánchez, Miriam Celaya (el artículo con tal título* es de su autoría), y quien sea, con las consecuencias que eso trae consigo y que llevo décadas enfrentando y hasta pagando injustamente.

No debiéramos pretender tumbar a los Castro para colocar a un o una reemplazante que nadie ha elegido democráticamente. Debiéramos de una vez y por todas dedicarnos a la libertad de Cuba y no a olerle el fambeco al primero o primera "luminaria" que se nos venda como "líder". Ya de líderes estamos, o estoy yo, hasta las tetas.

Cuba necesita de libertad y no de entretenimientos cansinos, mediocres y parasitarios. Sí, parásitos a costa de los cubanos de adentro y de afuera.

Basta ya de aguantar sermones de nadie, que ya llevamos más de medio siglo oyendo la monserga del régimen para ahora también tener que meternos las de la supuesta disidencia. ¡Bah!

¡Libertad y Vida! Publicación digital de Zoé Valdés, 4 de junio de 2014.

Foto: La escritora cubana Zoé Valdés (a la izquierda, con un conjunto en dos tonos de naranja), durante un conversatorio en el stand del diario argentino La Nación, en la Feria del Libro de Buenos Aires celebrada el pasado mes de mayo. La foto es de Ibis García Alonso y fue tomada de ¡Libertad y Vida!