lunes, 21 de abril de 2014

UN GRAN CUBANO CONTRA LA MIERDA POLITICA DE CUBA

HOMENAJE A UN HOMBRE ESCLAVO DE SU PALABRA Y SUS PRINCIPIOS!!!!









Biografía de Eduardo R. Chibás.


Nace en Santiago de Cuba, capital de la provincia de Oriente, el 26 de agosto de 1907.  Su padre el Ing. Eduardo Justo Chibás Guerra, de origen guantanamero. Su madre Gloria Ribas Agramonte, camagüeyana de origen. Su tío abuelo fue Eduardo Agramonte, Secretario de Relaciones Exteriores del primer gobierno cubano en la manigua. Desde pequeño su abuela, Luisa Agramonte le inculcóferviente amor por los mambises cubanos y su vertical lucha por la libertad de su patria. Esos recuerdos de su infancia siempre fueron guía de su tenaz combate en defensa de los intereses de la nación cubana.
El 9 de septiembre de 1915 ingresa en el colegio Dolores de Santiago de Cuba, como alumno de primera enseñaza. Más tarde matricula el primer año de Bachillerato como alumno interno, en el curso académico 1920-1921, del colegio de Belén, situado en la Habana Viaja. Tiene un gran amor por la lectura, en especial por la Historia Universal, ganando un premio en esa materia en el mes de abril del año 1922. Su familia se traslada a la Habana en el año 1923 y Eduardo R, Chibás comienza el curso como alumno externo. Realiza viajes a Europa y Estados Unidos, que le sirven para ensanchar su visión sobre otras culturas y civilizaciones. En el mes de mayo de 1925 se matricula en el Instituto de la Habana y obtiene el título de Bachiller.
Ingresa por primera vez en la Universidad de la Habana el 30 de septiembre de 1926. El 5 de diciembre de ese propio año, el líder estudiantil, Julio Antonio Mella se declara en huelga de hambre; y cuando Chibás forma parte de una protesta estudiantil en el Parque Central de la capital, se inicia una larga serie de detenciones suyas. El presidente Gerardo Machado opta prorrogarse en el poder a principios de 1927, y se organiza el Directorio Estudiantil Universitario de 1927 en protesta contra ese acto. Distintos manifiestos salen publicados por dicho Directorio atacando esa decisión ilegal. Eduardo Chibás encabeza varios de  esos escritos como tesorero. En abril el recinto universitario es ocupado militarmente. Unos estudiantes son expulsados de la UniversidadEl 2 de diciembre Chibás envía una carta al Consejo Universitario, solidarizándose con la actitud de sus compañeros del Directorio. El 21 de diciembre de 1927 el Consejo toma el acuerdo de expulsarlo por cuatro años de la Escuela de Derecho. Siguen las expulsiones a otros estudiantesy se acuerda disolver la Universidad Popular José Martí.
Como consecuencia de sus artículos atacando al gobierno y recalcando su prédica martiana, se radica la causa 228 de 1929 contra Chibás y un grupo de cubanos por el delito de conspiración para la sedición. Es detenido el 25 de febrero de ese añopermaneciendo hasta el 30 de junio, en que por presión ciudadana es liberado junto con los otros involucrados en esa causa. Eduardo R. Chibás está en New York  el mes de julio y en esa ciudad, en unión de otros compañeros, forma la Unión Cívica de Exiliados Cubanos (UCEC). Esa asociación decide publicar un periódico con el nombre “Libertad” que ataca violentamente la dictadura de Machado. Eduardo R. Chibás firma como Secretario General de la UCEC. Por esta época redacta un fuerte atraque contra la dictadura para La Gaceta de Tampa. Siempre enfatiza que los desterrados son enemigos del régimen de Machado, pero a su vez de la intervención extranjera.
A fines de diciembre de 1930, con nombre cambiado y en forma clandestina, retorna a Cuba. Desde ese momento hasta la caída de Machado el 12 de Agosto de 1933, lucha contra la dictadura en estrecha unión con el Directorio Estudiantil de 1930. Su casa de 17 y H en el Vedado es un centro de conspiración, donde se esconden, comen y viven toda una serie de jóvenes revolucionarios. Parte de ese tiempo lo pasó preso en la Isla de Pinos o en el Castillo del Príncipe. En libertad escribe proclamas y artículos denunciando los atropellos del régimen dictatorial, pero en todo momento su casa es refugio de los revolucionarios. Cuando en 1933 los Estados Unidos, ahora presididos por Franklin D. Roosevelt, propone mediar en el problema cubano para resolver la crisis política del país el Directorio Estudiantil de 1930 y Eduardo R. Chibás se pronuncian en contra de dicha mediación que tiene el apoyo de parte de la oposición a Machado.
El 12 de Agosto de ese año cae la dictadura y un gobierno presidido por Carlos Manuel deCéspedes toma el poder. El 4 de septiembre de 1993 se produce el golpe de estado de sargentos y clases del ejército presidido por Fulgencio Batista, subiendo al poder el catedrático de La Universidad Dr. Ramón Grau San Martín, con el respaldo del Directorio Estudiantil Universitario de 1930, pero nunca es reconocido por el gobierno de los Estados Unidos.
Eduardo R. Chibás estuvo de acuerdo con ese gobierno y lo defendió durante varios meses. Pero después del asesinato del estudiante Cadnas, que había sido salvajemente torturado- todos los indicios comprometían a las fuerzas del ejército, Eduardo Chibás y otros compañeros del Directorio Estudiantil, pidieron que el caso se investigara, pero nada se hizo para aclarar ese terrible crimen- se separaron del gobierno. En enero de 1934 cae el gobierno de Grau San Martín y se nombra presidente a Carlos Mendieta, que se convierte en figura decorativa, pues gobierna desde el Campamento Militar de Columbia el entonces coronel Batista. Continúa la lucha contra ese régimen de opresión militarista y, de nuevo, la Universidad de La Habana la dirige. Se convoca a una huelga general contra la nueva dictadura en marzo de 1935, pero ésta es sofocada con brutal represión y asesinatos de oposicionistas por las fuerzas de Batista.

Sigue una etapa de lucha clandestina de tipo terrorista en medio de crímenes cometidos por los partidarios del régimen dictatorial. Eduardo R. Chibás publica artículos pidiendo que se convoque a una 
Convención Constituyente y que la oposición acepte ir a una lucha política para lograr establecer un régimen de derecho. Ramón Grau San Martín, que estaba exiliado en Miami, acepta regresar a Cuba y luchar porque una Asamblea Constituyente dicte normas que devuelvan la paz alpaís. Se convoca a la Convención Constituyente y Eduardo R. Chibás, con gran votación, es elegido para representar a la provincia de la Habana en dicha Asamblea. Chibás toma parte decisiva en las discusiones  de los artículos de la Constituyente, siempre atento de que sean aprobados los artículos más importantes en defensa de los derechos individuales y de que sea dictada una constitución de amplio sentido democrático.
En una de sus proposiciones se condene el ataque militar de Rusia comunista contra la pequeña nación de Finlandia. En su defensa podemos citar una de sus intervenciones, “Condeno la guerra imperialista, condeno la guerra de rapiña, condeno la guerra de agresión y celebro la guerra santa de los pueblos que luchan por su independencia y su libertad” A esta preposición se opusieron los delegados comunistas, pero se aprobó sin sus votos. Producto de estas discusiones surgió la llamada Constitución de 1940. E las siguientes elecciones de 1940 es declarado electo presidente Fulgencio Batista, con el respaldo de los militares, las clases rica de la nación y una bien remunerada maquinaria política. En estas elecciones Batista tuvo el apoyo también del Partido Comunista Cubano, que recibió como premio por su concurso, dos ministros sin cartera, Carlos Rafael Rodríguez y Juan Marinello.
Para las elecciones del 40 el Partido Revolucionario Cubano llevó como candidato presidencial a Ramón Grau San Martín, quien, aunque perdió, consiguió una buena cantidad de votos; y Eduardo R. Chibás fue electo representante por la provincia de La Habana. En el año 1944, de nuevo, el Partido Revolucionario Cubano lleva como candidato a la presidencia a Ramón Grau San Martín. Eduardo Chibás ya tiene su media hora dominical con una inmensa radioaudiencia y martilla por el triunfo de la revolución auténtica. Por ello, este partido es reconocido como el de los Auténticos. La tribuna dominical de Eduardo Chibás fue un factor decisivo en el triunfo de Ramón Grau San Martín en estas elecciones, que se conocieron como “La Jornada Gloriosa”.
Comienza el gobierno Auténtico presidido por Grau San Martín, con gran regocijo del pueblo cubano que creía llegado al poder los elementos capaces de encaminar la nación.
Al comienzo, Eduardo Chibás, ahora senador por la Habana, defiende al gobierno, pero miembros destacados del partido Auténtico comienzan a usar su posición política para enriquecerse ilegalmente. Ante una serie de lacras que cayeron sobre el partido y la renuncia de poner fin a ese desenfreno, un grupo de miembros del gobierno con la jefatura de Eduardo R. Chibás, decidieron formar un nuevo partido con el nombre de Partido del Pueblo Cubano, conocido como “Ortodoxo”  por seguir la línea recta.

Uno de los fundamentos de este partido era la línea de independencia política, por entender que uno de los males de la nación estaba en los amarres que se tramitaban entre los distintos partidos carentes de idealismo y teniendo como meta única la ayuda económica y el uso de las corrompidas maquinarias políticas.
Con esa proyección se lanzó el Partido Ortodoxo a la lucha en la contienda electoral de 1948, llevando como candidato presidencial a Eduardo R. Chibás. Sin maquinaria política, sin tener la ayuda de candidatos senatoriales y en una campaña relámpago de escasamente un mes, con mítines populares desde la provincia de Oriente a Pinar del Río.
Eduardo R. Chibás obtuvo una gran cantidad de votos. Con la ayuda del poder y teniendo a su disposición toda la economía malversada , así como la maquinaria política del Partido Revolucionario Cubano, fue electo presidente Carlos Prío Socarrás. No se podía esperar que con la victoria de Prío cambiara el sistema de peculado del erario público que había sido la norma del gobierno Auténtico.
Al ser candidato a la presidencia, Eduardo R. Chibás dejó de ser senador, pero con motivo de la muerte del senador por la Habana, Alemán, se presentó la plaza vacante suya, y se decidió postular a Chibás para llenar ese cargo por la provincia de  la Habana, en las elecciones parciales de 1950. Eduardo R. Chibás salió triunfador en esa contienda y continuó batallando por la erradicación del peculado en la hacienda pública cubana. Todas las encuestas que se hicieron en esa época daban como triunfador a Chibás en las próximas elecciones de 1952.
A pesar de estas indicaciones y la enorme audiencia de su hora dominical Eduardo R. Chibás consideró que su reciente llamado a la conciencia cubana no llegaba con toda la intensidad por él deseada.

Tomó una decisión que fue fatal para el pueblo cubano. El era la esperanza, porque a lo largo de toda su vida combatido el peor mal de la política cubana, que era aprovecharse con el dinero de la nación. Con gran claridad siempre llamó por su nombre al deshonesto, fuera quien fuera, botellero, senador o presidente. El término para identificar al que robaba era ladrón, y así siempre lo identificó poniendo en riesgo su vida en varias ocasiones.


El 5 de agosto de 1951, durante su hora radial de los domingos, atentó contra su vida al terminar su discurso, recalcando que  ese era su último aldabonazo a la conciencia cubana. La trayectoria de Chibás en la política cubana, sus escritos, tanto en Bohemia, como en periódicos y revistas y sus transmisiones radiales, pueden y deben ser un norte para el pueblo cubano. Una esperanza de lo que puede y debe ser Cuba. Allí, en su último discurso, dejó bien clara la posición privilegiada del pueblo cubano, así como que “Cuba tiene reservado en la historia un grandioso destino, pero  debe reralizarlo”.
Eduardo René Chibás y Ribas muere en el Centro Médico Quirúrgico en La Habana, el 16 de agosto de 1951.
Biografía y nota final.
Raúl Chibás Ribas
En el inicio de la segunda dictadura de Batista, Fidel Castro formó una agrupación con una inmensa mayoría de jóvenes militantes de la Ortodoxia que atacaron el cuartel Moncada y el de Bayazo el 26 de julio de 1952. Por ello, después de que Castro salió de la cárcel, ese movimiento se tituló El 26 de Julio, teniendo un Comité de Dirección en el que figuraron entre otros Frank País y René Ramos Latourt.
Todos los escritos de esa organización durante la etapa de lucha contra la dictadura de Batista, fueron de absoluto contenido democrático. En el mes de julio de 1957, Raúl Chibás, Felipe Pasos y Fidel Castro, en el titulado manifiesto de la Sierra Maestra se comprometieron a celebrar elecciones limpias y honestas al año de llegar al poder.
Durante los primeros meses de su gobierno, Fidel Castro en varias de sus declaraciones reiteró su compromiso de libertad de prensa, respeto a los derechos humanos, así como permitir la organización de sindicatos obreros. O sea, todo lo que había sido prepósito de la ciudadanía cubana en lucha cruenta por más de cuarenta años. Fidel Castro incumplió su promesa. Una vez más el poder absoluto corrompió al hombre en forma absoluta.