viernes, 11 de abril de 2014

¡DIÁLOGO DE PAZ! :Mientras Gobierno y oposición debaten, asciende a 41 muertes por protestas










DolarToday / Apr 11, 2014 @ 10:00 am
El Gobierno de Nicolás Maduro y la oposición liderada por Henrique Capriles iniciaron el jueves una ronda de diálogos en Venezuela, en el intento más serio a la fecha por aplacar la peor ola de protestas en más de una década en el país que ha dejado 41 muertos, reseña Reuters.
Las conversaciones, auspiciadas por el Vaticano y la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), se extendieron seis horas hasta la madrugada del viernes y fueron transmitidas por todas las radios y televisoras de la nación petrolera, una condición que la coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) exigió para iniciar los diálogos.
La reunión, moderada por Maduro, se desarrolló en el presidencial Palacio de Miraflores, a donde llegaron los principales líderes de la oposición y del oficialismo, para debatir alrededor de una larga mesa oval.
El próximo encuentro, acordaron las dos partes, será el martes.
“El camino para llegar aquí fue largo y complejo, pero valió la pena hacer el esfuerzo”, dijo Maduro en un monólogo de apertura de 40 minutos. “Ojalá este esfuerzo tenga buenos resultados en las próximas horas, en los próximos días”.
Pero, rápidamente, el mandatario, un ex sindicalista y otrora chofer de autobús, puso los puntos sobre las íes.
“Aquí no hay negociaciones, ni pactos, lo único que estamos buscando es un modelo de coexistencia pacífica, de tolerancia mutua”, dijo el jefe de Estado, de 51 años.
Tras la intervención de Maduro, los expositores -11 por cada bando político- se turnaron en intervenciones de aproximadamente 10 minutos donde expusieron sus visiones de país y buscaron explicar el origen de las protestas que, tras dos meses, han dejado 650 heridos y casi 200 detenidos.
Para los oficialistas, la crisis es producto de una “guerra económica” librada por sus adversarios políticos, pero para éstos es la mejor muestra de que el modelo estatista colapsó.
Dos nuevos muertos
Los opositores se mantuvieron firmes en las condiciones exigidas para iniciar el diálogo, entre ellas, liberar a los que denominan “presos políticos”, desarmar los grupos allegados al Gobierno y renovar los miembros del Consejo Electoral, Contraloría y Tribunal Supremo de Justicia.
La participación de Capriles, a quien Maduro derrotó por apenas 1,5 puntos porcentuales en las presidenciales del 2013, levantó el perfil de las conversaciones.
El líder opositor se había negado hasta ahora a participar en iniciativas de diálogo de Maduro, arguyendo que no se prestaría a “lavarle la cara al Gobierno”.
“O nosotros buscamos que de verdad haya diálogo (…) o esto cambia o esto revienta”, dijo Capriles la madrugada del viernes en la última intervención opositora. “Yo espero que esto cambie porque no quiero la violencia”.
Mientras Capriles hablaba, el segundo hombre fuerte del chavismo y presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, escribió en su cuenta de Twitter con el ánimo confrontacional que dominó, por pasajes, el debate.
“Definitivamente el asesino fascista Capriles tiene problemas, no entiende que perdió las elecciones de abril pareciera que le falta algo”, escribió en @dcabellor.
Apenas minutos antes del inicio de las conversaciones, medios locales y políticos opositores anunciaron el fallecimiento de Mariana Ceballos, arrollada hace un mes mientras protestaba en la ciudad central de Valencia.
“Una más que parte por defender Venezuela”, dijo entre sollozos una de sus vecinas, citada por medios locales, que detallaron que la víctima estuvo desde mediados de marzo en cuidados intensivos de una clínica local.
La mujer, de 35 años, se convirtió en la víctima número 41 por las protestas que comenzaron a principios de febrero.
Más temprano, la Fiscalía dijo que un policía fue baleado el miércoles cuando dispersaba una manifestación en Barquisimeto, la capital del estado de Lara.
La oposición culpa a Maduro por el deterioro de la economía, la escasez de productos básicos y la violencia que ha llevado a Venezuela a ser, según la ONU, el segundo país con la mayor tasa de asesinatos en el mundo.
Nicolas Maduro , por su parte, acusa a la oposición de sembrar el caos para provocar un golpe de Estado como el que desbancó en el 2002 a su antecesor, el fallecido Hugo Chávez.
“No vamos a hacer milagros”
Gobierno y opositores están bajo presión para encontrar una salida a la crisis. Las encuestas muestran que ambos han perdido popularidad desde el comienzo de las manifestaciones.
Los cancilleres de la Unasur llevan varios días en Caracas presionando a ambas partes a dialogar.
Pero el resultado de las conversaciones que empezaron la noche del jueves es todavía incierto.
El Gobierno dejó claro que no iba a “pactar” con sus adversarios, aunque dijo que ve fórmulas para “reconocerlos”.
Y del banco opositor, también llegaron los deseos por poner los pies sobre la tierra.
“No vamos a hacer milagros con esta reunión, porque mañana no se va a mejorar la economía, pero estamos construyendo”, dijo el gobernador de Amazonas, el opositor Liborio Guarulla.
El número dos del Vaticano, el secretario de Estado y cardenal Pietro Parolin, fue invitado a participar de las reuniones como “testigo de buena fe”, pero no estuvo presente.
En su lugar, como representante del Vaticano, participó el también italiano Aldo Giordano, nuncio apostólico en Venezuela.
Giordano leyó una carta del Papa Francisco donde el máximo líder de la Iglesia Católica llamó a la reconciliación.
En otra misiva, también leída por Giordano, Parolin lamentó no estar presente, pero aseguró que para próximos encuentros podría llegar a Caracas.
También estuvieron presentes los cancilleres de Brasil, Colombia y Ecuador.
La mayor parte de los partidos de oposición acudieron al llamado de Maduro. Sin embargo, Voluntad Popular, el partido del dirigente encarcelado Leopoldo López, se negó a participar hasta que no liberen a su líder y otros militantes detenidos desde el inicio de las protestas.
María Corina Machado, otra dirigente del ala dura de la oposición, rechazó la oferta de Maduro alegando que el diálogo pretende “desmovilizar” el movimiento de protestas pacíficas.
López y Machado encabezan el ala más revoltosa de la oposición y la mayoría de quienes permanecen en las calles se identifican con ellos, en detrimento de Capriles, que ha adoptado una actitud más cauta frente a las protestas.
Como preámbulo de las conversaciones, estudiantes universitarios marcharon en el este de Caracas, intentando mantener la presión sobre el Gobierno de Maduro
Fuente: La Patilla