viernes, 11 de abril de 2014

DE DIALOGOS Y SUEÑOS DE CALLE.














Tomando como referencia lo que está ocurriendo en Venezuela….¿Quién me puede decir, a mí y a los que realmente queremos un cambio radical en Cuba, entiéndase  la desaparición de la dictadura en el poder, que la ''oposición'' interna en la isla puede pedir un diálogo?


¿Quién nos puede asegurar que la tiranía está apurada por un acto similar al que protagonizan el gobierno de Nicolás Maduro y una oposición pusilánime y conformista? Pues les tengo muy malas noticias: Para ese tipo de evento  se necesitan dos corrientes  enfrentadas. En Cuba,  solo hay una sola fuerza y es la que desgobierna nuestra patria, la que esclaviza nuestra nacional que manipula a nuestro exilio viviendo textualmente de las remesas que el destierro envía para que sus familiares en la isla no pasen hambre. Esa es la única fuerza que existe hacia adentro de las costas cubanas.

  Es una vergüenza que sin haber un diálogo planteado existan tantos dialogueros lame botas dentro y fuera de la isla. Por lo menos a mi me da vergüenza. Me duele en mi amor propio observar a esos manipuladores del verdadero patriotismo cubano, los cuales no tienen un grano de valor moral y que llenos de dólares y de buena vida en la potencia del norte que se ha vuelto  complaciente a más no poder  con la dictadura que nos oprime a todos, a los de la isla y a los de el destierro con fuerza desmedida.

 No lo digo yo, sino la historia y los hechos que a pesar de la ceguera e muchos es una realidad insoslayable: Pierden el tiempo quienes creen que con los Castro van a dialogar. Esos perros que pregonan, o mejor dicho, que ladran desde la comodidad de sus mansiones pidiendo el levantamiento del embargo y el permiso de la potencia que los cobija para ir a invertir en sociedad con los herederos de tantos asesinatos y crimines de los dictadores fascistas de la tiranía, sencillamente se equivocan si creen la parte heroica y con decoro de la nación cubana en el destierro callará y se cruzará de brazos ante tanta infamia, ante tanta cobardía.

  Si Estados Unidos de América quiere dialogar, negociar, apadrinar a los tiranos asesinos Fidel y Raúl Castro, que lo haga.  Si el mundo entero se pliega a tal villanía,  no hace mella ni en mi vergüenza, ni  en mi amor propio. Mi lucha será entonces más solitaria que nunca contra la osadía de esos elementos que después llevan tantos años parándose en canales de televisión y estaciones de radio para defender posiciones que validen, a estas alturas, la dictadura responsable de la desgracia de nuestra nación.

No …. Cubanos de todas las latitudes, ni aunque la dictadura lo pida de rodillas no puede haber un diálogo. Miren a Venezuela. Miren como la oposición que decidió acudir al  monólogo de Miraflores, dividió aun más el sentido opositor y validó la represión y las muertes del madurísmo contra los estudiantes que ejercen su derecho a protestar.

Ese es el error garrafal de la oposición política venezolana que se pretende extrapolar al destierro cubano. NO NOS CONFUNDAMOS.  Aceptar un dialogo con dictadores, como el caso venezolano donde solo se le ha dado la  espalda  el gran éxito del movimiento estudiantil al negarse a participar en el mismo, es sencillamente un error histórico.

El diálogo no es la solución para el pueblo en medio de la desgracia. Enfrentar la dictadura con valor y entereza, tomando la calle, es el camino correcto y lo único que a través de la historia mundial ha dado algún tipo de resultado. Los que sueñan con abrazarse a los tiranos perecerán en el abrazo y terminaran más abajo lamiendo la misma bota que tanto les han pateado.