jueves, 13 de marzo de 2014

María Corina Machado responde al Comunicado de Unasur


 
Es mi deber como parlamentaria reaccionar frente Resolución Nª 2014, emitida por los cancilleres de UNASUR reunidos en Santiago de Chile, este 12 de marzo. UNASUR finalmente decidió emitir una declaración, luego de haber transcurrido más de treinta largos días de grave conflicto en Venezuela, reaccionan para proteger al régimen, no a los venezolanos. En más de un mes de protesta pacífica y democrática hay 25 muertos, más de 300 heridos,  más de 1.300 detenidos y 40 casos documentados de tortura.
 
 
 
 Considero sumamente grave que  UNASUR no haya hecho referencia alguna en su resolución  a la brutal represión ejercida por el régimen venezolano. Ni una palabra por los ciudadanos asesinados por los grupos paramilitares oficialistas, o de los estudiantes masacrados, de las detenciones sin órdenes de aprehensión, de las torturas, pese a que todo está plenamente registrado y difundido a través de las redes sociales y medios internacionales.
Todavía estamos esperando en el Parlamento que UNASUR cumpla con el compromiso adquirido el 19  abril de 2013, de promover una revisión de nuestras elecciones presidenciales, que en ese entonces denunciáramos como fraudulentas. Nicolás Maduro violó cada uno de sus compromisos de entonces y UNASUR con su silencio e inacción ha convalidado todas sus acciones.
La Resolución UNASUR/CMRE Nº2014, es una vergüenza y contrasta con el anuncio hecho ayer por un importante grupo de parlamentarios latinoamericanos, respecto a que acusarán a Nicolás Maduro por crímenes de lesa humanidad ante la Corte Penal Internacional de La Haya, por la represión cruel e inhumana ejercida desde el pasado 12 de febrero.
Señores Cancilleres de UNASUR, es mandatorio que reflexionen antes de venir a avalar un régimen que viola masiva y sistemáticamente los Derechos Humanos y que ha hecho de la represión y la tortura una política de Estado.  Coincidimos con UNASUR, en su preocupación por la independencia y soberanía de Venezuela, repudiamos la injerencia cubana en nuestros órganos de seguridad, inteligencia e identificación y exigimos la inmediata expulsión de los militares cubanos de nuestra Fuerza Armada Nacional.