domingo, 1 de septiembre de 2013

La lucha antisandinista también tuvo un lado obscuro de corrupción y tráfico de armas.



 Por Carlos Jaime Cabrera. 
De la serie Pasajes sin Sueños

  Salimos muy temprano rumbo a Masaya, pequeño pueblo en las inmediaciones de la carretera que va de Managua a Granada. Santos había dicho que su amigo era un alto oficial del ejército sandinista y que no nos preocupáramos si veíamos algunos soldados armados deambulando por la finca. Rafael, que asi se llamaba su amigo, era un aliado incondicional de la causa contra el Sandinismo y que allí nos limitáramos, más que todo a escuchar y observarlo todo. Según Santos era muy importante que nos ganáramos la confianza de la oficial confianza y de ser posible, su amistad. Por alguna razón, la sugerencia me pareció un tanto apresurada. La sentí como una advertencia velada sobre algo que yo no lograba entender aun. Mi experiencia en Nicaragua me había enseñado a no confiar en nadie, a ser paranoides en cada pensamiento, pero recordaba mi entrenamiento cuando nos insistían ser paranoico en una guerra te salvará el pellejo. Era todo muy confuso, el tráfico de armas, de drogas y de personas estaba a la orden del día yo quería estar seguro que nosotros estábamos en el camino correcto, mire a Lupe y ella con su imperceptible sonrisa me dejo saber que entendía y leía mis pensamientos. Llegamos a la finca soportando mil inconvenientes del clima centroamericano. En efecto, se veían militares por todos lados, aquello en vez de una finca parecía una unidad militar. Fuimos recibidos en un amplio corredor que rodeaba toda la casona campestre por un hombre alto, afable y de sonrisa amplia. Vestía un pantalón militar de camuflaje, camiseta blanca sin mangas y unas botas negras rusas que yo conocía muy bien. Se abrazo con Santos y se palmearon la espalda como si fueran familias cercanos. Intercambiaron algunas frases típicas de un encuentro amistoso y luego vinieron las presentaciones: -Estos son los muchachos de los que te hable- Saludó primero a Lupe de una manera cortes y respetuosa. Luego me tendió la mano y me dijo: -Gentes como ustedes son las que necesitamos. Nuestro mundo estaría mejor si hubiera más apoyo de personas que de verdad lo hacen por una causa justa y desinteresada. Le sonreí y le di las gracias. Pasaron nos segundos y agrego: -Bueno vamos al comedor que el desayuno debe de estar listo. Atravesamos un patio interior, típico de las grandes casonas de familia de abolengo de aquella región. Una enorme mesa de madera preciosa estaba servida. Como bien guerrillero comencé a fotografiar mentalmente cada espacio circundante para detectar posibles vías de escape y lo que más me llamo la atención fue que no había No habían mujeres. Todos los sirvientes eran chicos jóvenes militares con pantalón verde olivo y camiseta blanca. Nos sentamos y Lupe me dijo algo en su lengua natal que me costó trabajo entender a pesar de mi familiaridad con el dialecto. Fue algo así como que lujo tienen estos “hijos de puta”. Santos, algo sobresaltado, me pregunto que había dicho. -Dice que quiere ir al baño- explique entre risas . Mire al anfitrión y acto seguido le dije que mi mujer era de una tribu indígena del norte de México y que algunas veces hablábamos en ese idioma. El militar rio fuertemente. Lupe se levantó y el soldado que estaba parado al lado de Rafael le indicó el camino al tocador. Durante el desayuno se hablaron de muchos temas menos de armas ni de guerras, ni mucho menos del objeto de nuestra visita. Pasaron unas dos horas entre una cosa y otra y de pronto el militar dijo que quería enseñarnos unos caballos finos de raza Pura Sangre que le habían mandado de Colombia como regalo. Se dirigió al soldado que siempre estaba a su lado y le dio algunas órdenes y agregó que quedara en la casa pendiente del teléfono y que cualquier cosa lo llamara por la radio que llevaba a la cintura. -Copiado-, dijo el soldado y se retiró. Nos fuimos por un sendero que rodeaba la casona. Llegamos a unas cuadras donde habían 5 hermosos caballos que debieron costar una fortuna. Santos hizo algunos comentarios sobre el costoso regalo colombiano y fuimos a sentarnos en unos bancos que había debajo de una ceiba cercana. Ver el majestuoso árbol me transportó a mi isla querida y en menos de un segundo atravesaron un millón de pensamientos. Me vi en aquellos campos de mi ciudad natal, y ver esos arboles inmensos que nadie quería cortar por las leyendas campesinas que aseguraban un siglo de calamidades de quienes se atrevían a hacerlo. Una mezcla de añoranza y tristeza me embargo y hasta los ojos se me humedecieron. La ceiba carajo… el Chichirikú y el Güije … ese duende de los campos cubanos que decían que te salía en la media noche si te atrevías a darle 12 vueltas al tronco espinado de lo que los negros africanos de mi isla llamaban Irioko .La Ceiba tan abundante en cuba, era también el árbol Nacional de Nicaragua. Una voz de mando me sacó del letargo. -Bueno vallamos al grano-, dijo el alto militar sandinista, mirando a Santos. "Todo está saliendo bien, ya llegó el resto de la plata y las armas están en su destino final. Tenemos que tener cuidado porque los gringos están interesados en que no se de otro escándalo como el pasado, ( Irán-contras). Aquí todos ganamos, ya tengo un país donde pedir asilo si las cosas no marchan bien y te irás conmigo hermano". Se trataban de hermanos, observé, tenían algún parecido físico pero a lo mejor se trataba de un trato amistoso, pero nunca lo supe. Allí nadie sabía quién era quien, el tratarse de hermanos era típico de todos los nicas. Se viro hacia mí y me soltó algunas hacernos varias preguntas. Parecía un interrogatorio intencionado, no sabía yo con qué fin. Lupe contestaba la mayoría de las preguntas referente a México, era muy inteligente y estaba siempre alerta, pues sabia como yo, que aquellas gentes su única causa era el dinero y que no podíamos cometer errores. El militar era un hombre culto y simpático, tendría algo más de 45 años, sus ademanes y su forma de hablar denotaban una educación recibida fuera de su país natal. Después de unas horas en aquel sitio donde nada más se escuchaba los chillidos de los pájaros silvestres, regresamos a la casona y nos despedimos. Rafael me entregó una tarjeta con sus referencias militares y agregó: -Cualquier contratiempo con la policía o el ejército la puedes mostrar y si algún día quieren visitarme me avisan un día antes, no importa que vengan sin mi hermano aquí presente y miró a Santos. Tomamos el camino de regreso. Al pasar el pueblo y salir a la carretera que nos llevaba de regreso a Managua había un reten militar. Tuvimos que parar y nos bajaron del vehículo. Lo revisaron todo pero empecé a sudar porque la única que llevaba armas era Lupe. El soldado que la revisó se la encontró, hubo sobresalto en los soldados. Vino un Teniente según pude verle los grados. Estaba a cargo del retén militar y se puso a hablar con Santos. A Lupe la metieron en una especie de garita. Santos se separó unos metros con el Tte. Hablaron unos minutos y en un par de minutos salió con Lupe. El oficial llevaba la pistola Makarov en su mano derecha y se la entrego a mi amigo al tiempo que nos dijo que podíamos seguir. Ya en el hotel le dije a Lupe que teníamos que hablar y que fuéramos a un parque cercano, pues no quería hacerlo allí en el hospedaje. En unos minutos sentí que ya estábamos desmarcados y nos sentamos en una banca del parque. Hablamos mucho de lo sucedido y sobre algunas dudas sobre lo que estábamos haciendo. Lupe y yo estábamos claro. Toda aquella gente estaba involucrada en tráfico de armas y drogas. Los carteles colombianos estaban detrás de todo, decidimos que hablaríamos con Daniel aquella misma noche y que al día siguiente nos iríamos a Costa Rica. No me gustaba nada lo que sucedía porque el objetivo de nuestra lucha se desintegraría si algún día se descubriera todas esas pendejadas que ya habíamos visto. La lucha debe sr de corazón y para el bienestar de un pueblo, no para sacar ganancias de ella a costa del dolor de los demás. Teníamos que pasar unos días en un lugar seguro y neutral donde pudiéramos hablar y consultar con amigos del Salvador. Nos fuimos al teléfono público de la esquina del parque y llamé a Daniel. Quedamos de vernos en el bar Pab Inglés de su amigo a las nueve. -Sean puntuales, esta noche estoy muy ocupado, dijo y colgó. Pasamos lo que quedaba de la tarde caminando en el centro de la ciudad, compramos varias cosas que necesitábamos y nos regresamos al hotel a las 7 de la noche, nos bañamos y a las 9 en punto entramos al bar. Daniel estaba sentado en la barra tomando una “Toña”, cerveza nica muy popular. Le hice una seña por el espejo de la pared situado detrás de la barra. Se levantó , nos saludamos y nos sentamos en una mesa del fondo. Le entre directo y sin rodeos y le conté todo lo que había sucedido, sobre todo lo que se había hablado en casa del militar en Masaya. Omití algunas cosas por precaución , Lupe callada como siempre. Daniel escuchó con atención y dijo:- No te preocupes asere todo está bajo control y si lo que te preocupa es que estamos usando diferentes vías y amigos para traer las armas que necesitamos es por el escándalo de los Yumas (americanos) llamado Irán-contras. Además ustedes no corren el menor peligro, su trabajo es de enlace, tengo ordenes de arriba de protegerlos todo lo mas que sea posible. -Mira mañana nos vamos a Costa Rica -Está bien pero…¿necesitan dinero? - Si, en Nicaragua no se venden bien nuestras artesanías a buen precio y de verdad que andamos flojos de dinero. -Bien.. Esperen un día mas y les traeré algo de plata mañana en la tarde. Luego se pueden ir pasado mañana en el primer bus hacia San José. Nos despedimos y nos fuimos al hotel. Por alguna razón algo me decía que me fuera rápido. Seguirían, ahora más que nunca, las noches sin sueños. Había elementos nuevos en aquel peligroso entorno. Empezábamos a entender que cuanto más nos adentrábamos en aquella lucha mas suciedad encontraríamos.



 ,,,,,PASAJES SIN SUEÑOS,,,,CONTINUACION,,,, ,,,,,,


,Despues de haber descubierto todo el teje y maneje de como funcionaban las cosas en Nicaragua y habernos entrevistado con Daniel nos dispusimos Lupe y yo a preparar todo para irnos al dia siguiente para Costa Rica ,unico pais de centro-america que encontrariamos un poco de paz y tranquilidad que tanto necesitabamos,yo estaba muy eceptico y lo habia comentado con mi mujer,si despues de conocer al contacto en San Jose,capital del vecino pais,y las cosas eran como hasta ahora,regresariamos a el sSalvador con el unico objetivo de entrevistarnos con los verdaderos luchadores antiguerrilleros de origen cubano que sabiamos que existian y de no ser asi,nos iriamos a mexico ,pues los dos queriamos tener un lugar estable para formar una familia,eso ya estaba decidido,por lo que partiriamos con ese unico objetivo y con el de descansar unos dias en un lugar sin el estres de la guerra. ,,,,,,,,,,Salimos en la madrugada ,era el amanecer del 17 de diciembre de 1986,dia de San Lazaro para nosotros los cubanos,para mi un dia de buena suerte,con un poco de ella esa noche llegariamos a nuestro destino y las dudas se comensarian a disipar,Lupe estaba muy contenta,le habia prometido que no estariamos en la ciudad nada mas que el tiempo necesario para hacer lo que teniamos pendiente,contactar con un tal Gabino,un supuesto cubano que habia vivido en colombia por varios años y luego nos iriamos a la montaña,pues despues de todo lo que ya saviamos ,no teniamos ningun interes en seguirle el juego a ningun otro traficante sin escrupulos y seguir haciendo el papelito de tontos utiles. ,,,,,,,,,,Se combatia en el sur de Nicaragua y la situacion en la frontera sur era tensa,pues desde el atentado en La Penca a Eden Pastora en aquel entonces mitico comandante 0 y las migraciones de refugiados nicaraguenses hacia Costa Rica huyendole a la dictadura de los hermanos Ortegas ayudaba a la tension en esa zona y a los confictos entre los dos paises vecinos.Llegamos al paso fonterizo llamado Los Chiles como a las 4 pm sin contratiempos, despues de pasar algunos retenes militares,ivamos sin nada que nos comprometiera,pues la macarov que DanieL nos habia dado Santos se la habia quedado en Managua,y solo llevaba una libreta donde yo anotaba algunos datos de las ventas de nuestras artesanias y algunas fechas importantes sin escribir detalles comprometedores. ,,,,,,,,,,,Ya en la frontera una vez que nos sellaron salida de Nicaragua y entrada a Costa Rica y regresamos al bus,respiramos tranquilos,en el camino a nuestro destino final hubo revisiones en retenes varios donde se subian oficiales de migracion y pedian la cedula de identidad costarrisence o el pasaporte segun el caso,a los nicas que viajaban le pedian que se bajaran y a los que no tenian ni una ni la otra forma de registrar su legalidad los estorsionaban y a los que no tenian suficiente dinero para pagar la corrupcion los dejaban detenidos en el reten para luego deportarlos a Nicaragua,de esta forma nos dimos cuenta que ese pais tampoco,a pesar de fama de suisa de centroamerica no escapaba al flagelo del mal corruptor agrabado por la guerra que vivia el pais vecino del norte. ,,,,,,,,,,,,Al dia siguiente,ya en la capital,nos comunicamos con Gabino,nuestro contacto en Costa Rica,nos citamos para medio dia,y nos encontramos en un pequeño pero elegante restaurat de marisco en la esquina sur del parque Morazan en el centro de la ciudad,el encuentro fue no muy caluroso,cosa que a mi no me hizo sentir comodo,pues pense que Daniel ya se habia comunicado con el y le habia informado de que no estabamos de acuerdo con el comercio de armas para los contras con fines de lucro personal,por lo que no quedamos en nada en concreto y nos despedimos despues de almorzar. ,,,,,,,,,,,,De esa cita Lupe y yo no necesitamos hablar del asunto,ya sabiamos lo que segia ,irnos al Salvador y luego a mexico,pasariamos por Nicaragua de regreso sin avisar a nadie,luego nos fuimos a la plaza de la cultura a tratar de conseguir un lugar donde exponer nuestros trabajos,venderiamos 5 dias en la ciudad y luego a una de las montañas a un camping turistico para tener tambien alli alguna posibilidad de ventas y que Lupe estuviera en contacto con lo que ella consideraba su dios,la naturaleza. ,,,,,,,,,,,Nos esperaban unas noches con sueños apasibles,las noches de estres donde nos teniamos que turnar para dormir habian termindo por el momento,se aproximaban ratos de ocio y amor compartido


 Carlos Jaime Cabrera