domingo, 25 de agosto de 2013

Negrón Cubano a la Venta en Mi Cayito(aprovecha Dionisio de la Torre)




 Por Maura Barrabí

 Un articulo publicado hoy, refleja como Cuba sigue siendo una fabrica de deseos sexuales, donde todo se vale: lo mismo le dan el fotuto a un Francés que a un Ruso. Sí, "Mi Cayito" es una playa donde los extranjeros gays van a buscar su negrón. Según el escrito, los negrones, sabiendo que su raza está en demanda, renuncian a trabajar con las manos, y han puesto en oferta el del frente y el de atrás. El artículo publicado en Radio y Tv Martí, le da muy buena propaganda a aquel mercado erótico, donde la prostitución masculina, es el grito de la moda. "Mi Cayito", es exclusivamente para servicios homosexuales, que son anunciados para el turismo gay y bisexual, donde la imagen erótica del negro ayuda en la benduta de fotíngos. Todo se lo achacan a la crisis que comenzó en los años 90. La excusa que nunca acaba, y que no es excusa. Prefieren perder la moral y la dignidad en vez de exigir el derecho a vivir en una sociedad libre, donde dar el trasero sea una decision, no una fuente laboral común y corriente. Aquello no es cosa de negros solamente, aquello abarca todos los colores: mulatos, blancos, moros, para escoger. Y curiosamente, no se les puede llamar pájaros porque ellos solo están "luchando" para salir a'lante; en eso tienen razón, no son pájaros ni homosexuales, son maricones, porque solo un maricón prefiere vivir de sus nalgas antes que tener el valor de oponerse al sistema y salir hacer oposición. Ninguno quiere trabajar. Se perdieron los conceptos, la hombría. Son un saco de camachos, lo mismo les da una hembra que un macho. Son los hombres nuevos, "la juventud cubana", esa con la que algunos "disidentes" están contando para un levantamiento popular. ¡Valiente lucha de palucha!. Están soñando. Los homosexuales van al Army y tienen hombría para ir a defender su país. Los maricones estos de tercera especie, le dan una mano de golpe a la mujer, pero no tienen timbales para tirarle un gollejo a un guarapito. Esos no son hombres con distinta preferencia sexual, esos son unos culecos rotos que no valen un medio, ni se respetan a si mismos. Regresaron a la época de la barbarie. Por ron y un par de pesos son capases de cualquier cosa. Son un asco, y no, no podemos justificarlos, la culpa es de ellos, desde que el mundo es mundo se sabe lo bueno y lo malo, lo imprudente, lo sucio, lo bajo. Tocaron fondo y siguieron más abajo, donde incluso se crearon una nueva moral como escudo. No creo que en aquel submundo existan Maceos. Nacen las Nuevas Mambisas del siglo XXI.

 (texto y foto tomado del Blog de Maura Barrabi)