miércoles, 28 de agosto de 2013

CUBA :EL AJUSTE DE CUENTAS ENTRE SICARIOS!!!!



Armando G. Aguilar

 Algo mas que una noticia… la cúpula castrista pierde a otro mayimbe en un accidente automovilístico; se trata en esta ocasión del jefe supremo de la aviación militar. No recuerdo su nombre, pero ese es el detalle menos importante tratándose de un miembro de la cúpula (en definitiva, todos son iguales); lo que me viene a la mente es la reiteración de eventos accidentales y otros no tan accidentales que han involucrado a importantes mayimbes castristas desde el mismo inicio de lo que todavía algunos ilusos llaman “Revolución”. En el mismísimo año 59, y encabezando la misteriosa lista de accidentes revolucionarios, tenemos a un Camilo Cienfuegos, cuya suerte dentro de su desgracia consistió en que su muerte fue tan temprana que todavía muchos lo recuerdan como un hombre honorable, sin saber lo que resultaria si hubiese tenido mas “tiempo” dentro del castrismo. Despues, lo siguió su mano derecha, Cristino Naranjo, quien fue accidentalmente baleado en una posta militar donde “no se le reconoció”. Ese propio año tambien fue testigo del “suicidio” del militar que encabezó el primer tribunal que exoneró de cargos a los pilotos del ejército constitucional en un muy sonado caso. Por cierto, el nuevo “juez” designado por Fidel Castro para un segundo juicio que condenó en definitiva a los pilotos (el tristemente célebre Barbarroja Piñeiro), murió años despues en un “accidente” muy oportuno por cierto, que lo libró de ciertas complicaciones por su “amistad” con Noriega a raiz del desastre de Panamá. Otros hechos no menos interesantes son los suicidios de Osvaldo Dorticós, quien hizo aparente alarde de una valentía que nunca tuvo, y de Haydee Santamaría, señora que decidió quitarse la vida un día tan señalado como el 26 de Julio del año 80. Despues vienen los casos “no accidentales” de Ochoa y su comparsa de genízaros que pagaron culpas propias y ajenas, limpiando el “prestigio” de la Revolución y su insigne Comandante. El "infarto" de Abrantes fue un buen final de opereta en este caso. Por supuesto que hay mas, pero estos son los que me vienen a la memoria, y es curioso que haya sido este último accidente el motivo de este accidental recuento… puede que no tenga relación con el caso del buque coreano en Panamá, pero no deja de ser muy oportuno para dar ciertas explicaciones sobre el origen del contenido del dichoso barco. Y no es que piense mal… sencillamente cuando se trata de Cuba suelo pensar peor…