domingo, 7 de julio de 2013

Respuesta absolutamente necesaria a un farsante militar castrista.Por Charlie Bravo



Respuesta absolutamente necesaria a un farsante militar castrista


Con indignación y asombro, leo en Primavera Digital este bodrio.

http://www.primaveradigital.org/primavera/destacados/117-politica/7851-replicas-necesarias.html



Se me hace necesario responder, a la vez que se me hace necesario pedir a la mesa editorial de ese periódico independiente que junto con la publicación de esta carta, se retiren de inmediato todos mis trabajos de Primavera Digital porque no tengo el menor interés, ni ansia, ni intención, de compartir páginas donde se da espacio a semejante personaje, ya que no puedo admitir mancha por asociación, o apestamiento por contagio, como arriesga en este mismo momento Primavera Digital al admitir un texto con la firma de este mago del espectáculo disidencial. Si por el contrario se estima que no es conveniente publicar mi carta, entonces también se deben retirar mis trabajos de Primavera Digital, ya que entonces no tiene ningún objetivo colaborar con ese medio de prensa independiente. El exmilitar castrista, Guillermo Fariñas, recordista mundial y olímpico de huelgas de hambre asistidas por el sistema de “salud” castrista, se atreve a retar a quienes no compartimos sus opiniones, su modus operandi, y sobretodo, su ideología tan bien enraizada en el castro-fascismo. Estamos hablando aquí de un mequetrefe de confusa biografía, uno que no se sabe bien si se entrenó con el KGB o si se entrena con las tropas especiales del exmonstruo soviético, que va a Angola a matar negros indefensos a nombre del castrismo, y que montaba guardia en la embajada de Perú cuando los sucesos del Mariel en 1980. Un castrista redomado, con una leyenda escrita en Villa Marista para embaucar ingenuos, y a personas que como no han vivido el castrismo en carne propia, desde el exilio se tragan el anzuelo, la plomada, y hasta la pita, con o sin carnada. El militar Fariñas llega incluso a exigir que se le pida perdón si los que opinamos diferente estamos equivocados. Colmo del atrevimiento si hubiera tal. No le basta con solo exhibir un valor colectivo, a la pandilla castrista, ya que él solo no hubiera caminado en Angola. Solo no hubiera participado de la represión del Mariel, y vistió el uniforme de la represión castrista, en compañía de otros cobardes. Sí. Cobarde. Un cobarde a las órdenes del comandante Pendejón Castro, lo cual lo hace tan cobarde como el mismísimo Castro. La escritora Zoé Valdés le ha propinado un par de galletazos literarios con su magnífica respuesta a su arrogancia

. http://ecodiario.eleconomista.es/blogs/zoe-en-el-metro/2013/06/29/


Mientras el uniformado montaba guardia frente a los indefensos encerrados en la embajada de Perú, luego de haber sido acosados por las turbas castristas, a otros de nosotros nos golpeaban en la calle por atrevernos a protestar por las golpizas y mítines de repudio a ancianas indefensas. Mientras a algunos de nosotros nos pelaban al rape y nos daban una tunda por tener un disco de rock, este personaje ya era un chivato castrista que acumulaba vaya uno a saber qué méritos. Mientras algunos de nosotros decíamos que por nada del mundo íbamos a Angola, y acabábamos recibiendo manguerazos a trocha y mocha en la unidad militar que está detrás del antiguo Reloj Club en 100 y Boyeros, ya este tipo estaba en Angola, matando indefensos en nombre del comunismo. Muy orgulloso de esto, por cierto. Éste es el mismo personaje que ha dicho a prestigiosos periodistas independientes cubanos que dejaran “la escribidera” que lo “que da” es la política. Éste es el personaje que posa sin camisa, y que advierte al fotógrafo, "espérate, que tengo que poner cara de Gandhi". Y muchos en el exilio han tragado todo este cuento. Cuando un general castrista fue llevado al paredón es que dice este personaje que él se dio cuenta de que algo andaba mal. Le tomó hasta bien entrado el siglo 21 para aparecer, transformado en disidente. Tal cual la cucharacha kafkiana de Gregor Samsa. Hoy en día, con otro agente del régimen castrista se dedica a dar discursos por Washington DC, Miami, Puerto Rico, Polonia, y por donde quiera que sus amigos millonarios le ofrezcan pagarle un pasaje. Siempre enredando la pita, y buscando vivir del cuento. Bien, ésta es mi opinión: Guillermo Fariñas no es más que un farsante militar castrista en cumplimiento de una nueva misión. Punto.
Charlie Bravo

tomado del Blog de Tania Quintero