domingo, 2 de junio de 2013

LOS JUDAS DE LA OPOSICION CUBANA!!!!!!(SIGUE LA RUMBA DEL TRACATRA)




DE LA COMPONENDA.


Desde que hace meses recibí un email donde se explicaba al exilio que todas las organizaciones de la disidencia interna se unirían en una sola vertiente supe que esto sucedería y acabaría mal. Mi respuesta fue de inmediato: “Aquel que los mandó a unirse en un solo movimiento es el chivato”. Me contestaron que no, que de ninguna manera, que lo hacía nada menos que Guillermo (Coco) Fariñas, y de tal modo decidieron unirse todos en una voz única. Eso mismo ya sucedió diez años atrás, cuando desde La Habana, Elizardo Sánchez exigió que nos uniéramos todos (disidencia y exilio) en un bulto tan “original” que denominaron Todos Unidos, bajo la égida suya, y desde el exilio bajo la égida de la hija de un militar castrista fusilado. No, no se les ocurrió nombrar a la hija de un fusilado “normal”, como ha habido tantos. Pero los fusilados “normales” ya ni siquiera cuentan. No hay nada más evidentemente reaccionario que en el camino hacia la democracia se concluya que la solución pase por aliarse a un solo convoy. Fue, dicho sea de paso, la táctica que usó Fidel Castro para acabar con la democracia en Cuba: desbaratar primero toda la pluralidad a su alrededor. La libertad estriba precisamente en la construcción de esa pluralidad, en la aceptación de la diversidad, en la cantidad de puntos de vista diferentes con los que reconstruiremos nuestro país. La democracia estriba en la variedad de ideas, de partidos políticos. Lo primero sería reconstruirse en partidos políticos y organizar varios proyectos políticos, y advertir a los cubanos, mediante movimientos de penetración a todo lo largo y ancho de la isla, para que los asimilen, los discutan, los voten… Eso es lo que hacían y hacen gente como Antúnez, Iris Tamara, y Sonia Garro Alfonso, y su marido Ramón Alejandro Muñoz, todavía encarcelados sin juicios. Así es que se prepara la libertad, por la democracia, sin los tiranos, aceptando a los demócratas de todas instancias y orígenes, excluyendo a los tiranos ni a toda su parentela. Una democracia que se respete no aceptará a los tiranos en el poder, una cosa es tolerarlos en la vida, tolerar su existencia y hasta su participación social, pero no la política. No es lo mismo la aceptación que la tolerancia. La aceptación es natural, la tolerancia impuesta, por las leyes en la mayoría de las ocasiones, por lo que hay que acatarla. Con pocas horas de diferencia salieron publicadas varias declaraciones. Como es habitual ya en los casos de Cuba, la declaración que a mi juicio tiene mayor importancia, por su madurez y esencialidad específica, ha sido bastante ignorada, para darle bombo y platillo al amarillismo de otras. Recomiendo leer Rosa María Payá, en exclusiva, en Cubanet. Y otra de Martha Beatriz Roque. He leído también con atención el artículo publicado en El Confidencial titulado La oposición cubana busca apoyo español para forzar a Castro al diálogo, con un subtítulo que añade “Fariñas viaja a España para buscar asesoramiento”. Espero que cuando Fariñas llegue a España visite antes que a nadie a los presos políticos desalojados y abandonados en las calles, que han tenido que pasar el rudo invierno de este año a la intemperie; puesto que si estas personas, incluidas niños y ancianos, han tenido que soportar estos percances en los que hubieran podido morir, es debido a las gestiones de Fariñas y su asistida huelga de hambre con el gobierno español, el régimen castrista y la iglesia castrista, en la que pidió, a pocas horas de morir Orlando Zapata Tamayo, negociar con el gobierno de Zapatero que los presos políticos y sus familiares partieran todos a España, como declaró a ABC y a la prensa internacional. Una negociación que hizo Fariñas, que aprobaron los disidentes, y que el régimen de La Habana aceptó con los ojos cerrados y hasta “benevolencia”, autorizando que el ex Coronel Fariñas discutiera con el embajador, con el cardenal, y con cuanto personaje se le ocurrió a él (si es que fue a él a quien se le ocurrió), que estas personas fueran deportadas bajo licencia extrapenal, que no es lo mismo que liberadas. Y ya que no es lo mismo, tampoco es lo mismo poner su vida “en peligro” bajo una huelga de hambre asistida, que sólo favoreció al régimen (algo que los cubanos han olvidado ya), que pasar un invierno de los más fríos que ha habido en Europa en muchos años, con frío, hambre, y sin casas. Espero que estos hombres y mujeres le pidan cuentas al gobierno español. Pero al principal que le tienen que pedir cuentas es a Fariñas que los envió a ese calvario, y que ahora se pasea como un héroe de la disidencia por el mundo, como otros, sin que nadie además pueda cuestionarlos, ni siquiera enfrentarse a ellos en una mesa redonda, con las razones que nos convocan a una gran cantidad de exiliados para no aceptar sus componendas con el régimen. No, todavía a ninguno de los patrocinadores de este show mediático se le ha ocurrido que en alguno de esos eventos que muchos pagamos con nuestros impuestos, tenemos derechos a participar, y a discutir con ellos, de manera democrática. Los mismos derechos a reunirnos con las personalidades con las que ellos se reunieron para exponer nuestros puntos de vista. Pero es que la democracia no entra en sus entendederas, o en las entendederas de los que organizan esos eventos, que a estas alturas todavía no sabemos quiénes son, ya que sus identidades no han sido reveladas. De modo que al principal creador de la UNPACU, José Daniel Ferrer, no le permiten viajar –según el artículo de El Confidencial- pero sí se lo permiten a Fariñas. Vaya, qué cosa tan extraña, ¿verdad? Que no impidan viajar a una persona que es menos conocida que el otro, que al serlo como lo es Fariñas podría ser más peligroso para el régimen en el extranjero. En el artículo se comienza explicando que la “novedad de este proyecto”, sin brindar el nombre del mismo, es la siguiente: “Ni Estados Unidos ni Venezuela ni ningún otro gobierno nos va a imponer reglas ni proyectos. Este es un proceso impulsado desde la disidencia interna cubana y basado en la soberanía del pueblo cubano, en el que no vamos a permitir ningún tipo de injerencia”, así habló José Daniel Ferrer, al que ya ese diario considera que podría ser cabeza de lista de ¡unas elecciones organizadas por el mismo Raúl Castro! Señoras y señores, tremendas mazorcas de maíz que se están fumando en ese periódico o en el Oriente de Cuba. De modo que Raúl Castro organizará el mismo unas elecciones para que José Daniel Ferrer sea cabeza de lista. ¿Y por qué no aceptaron los Castro el Proyecto Varela con Oswaldo Payá Sardiñas a la cabeza? Se cae de la mata, ¿no? Pero además, la UNPACU no aceptará que ni Estados Unidos ni Venezuela, ni ningún otro gobierno les imponga nada. ¿Y por qué entonces van a buscar apaños y ayuda con el gobierno español, con la que está cayendo en España? Para colmo, después que el gobierno español no ha reparado en despreciar la causa cubana como les ha salido de sus verijas. Y de contra, poner en la misma balanza al gobierno venezolano con el gobierno norteamericano es lo mismo que hizo Yoani Sánchez cuando le mandó siete preguntas al presidente Obama y las mismas siete a Raúl Castro, es decir: dar por descontado que el gobierno venezolano tiene la misma legitimidad que el gobierno estadounidense, que no la tiene. Y de recontra, estamos nuevamente olvidando la historia, nuestra historia, o sea de la que debemos aprender y sacar experiencias. Cuando España nos dejó en la miseria total y más aberrante (campos de concentración incluidos) tras una larga Guerra de Independencia, ¿quiénes construyeron escuelas, hospitales, carreteras? ¿Quiénes intervinieron para pactar una democracia? Democracia que después fastidiaron los cubanos mismos, por cierto. Pues, no fueron otros que los norteamericanos, a los que los cubanos debieran respetar un poco más, y no hacer el juego ni el discurso del régimen. Un discurso que es por demás hipócrita, porque mientras que la disidencia se permite esos planteamientos viejos y obsoletos, la hija del tirano recibe premios en el corazón de Filadelfia por “demócrata y amiga de los homosexuales castristas” y el hijo de Fidel Castro se nos hace campeón de golf vestido de Armani y con un tremendo Cohiba entre los labios. De manera que la disidencia tiene que apartar de sus labios ese enorme tabacón requemado de los Estados Unidos como enemigo y como no sé qué tontería, que no es más que un discurso obsoleto del castrismo dirigido al pueblo, pero a los demás, al resto del mundo, les están clamando como locos la presencia de Estados Unidos por debajo del tapete, todo lo contrario de lo que le pidieron al inicio: “Yanki, go home!” Ahora reclaman con lamentos: “Yanki, come back!” Cumpliéndose las palabras de Guillermo Cabrera Infante. Y continúa José Daniel Ferrer soltando perlas: “Nuestro proyecto no tiene nada que ver con la resistencia de Miami. Es la oposición de los cubanos que nos hemos quedado en Cuba la que quiere impulsar esta idea. Aunque, evidentemente, no excluimos a nadie”. Bien, siento informarle a José Daniel Ferrer que él ni nadie puede excluir a ningún cubano de ningún proyecto que tenga que ver con la libertad de Cuba, viva donde viva. Viva en Cuba, en Miami, o en La Conchinchina, y mucho menos en Miami, donde se encuentra la mayor cantidad de presos políticos, de víctimas del castrismo, y la mayor comunidad exiliada. Ignorarlos sería la muerte prematura de su proyecto. Cosa que, por supuesto, no ha hecho Fariñas, su portavoz, que a donde primero fue a pedir apoyos fue a Miami, donde lo recibieron pese a su largo y grueso historial castrista, donde ha sido sumamente bien tratado junto a su madre, incluso por la viuda de uno de los líderes más radicales del exilio: Jorge Mas Canosa, quien como Martí, si se despierta en su tumba se vuelve a morir. Así que expresarse de esa manera tan díscola de la fuente que le da de beber, es querer morir de sed antes de que el chorro de la fuente asome. Por supuesto, quien escribió la nota añade que Ferrer insiste en ello para desligarse de “los liderazgos urdidos desde Miami, siempre sospechosos de vasallaje con los intereses norteamericanos sobre el futuro de la isla caribeña”. Dios santo, lenguaje más castrista que este habría que encargarlo directamente al Consejo de Estado. Fíjense bien, les ruego que se trasladen por un instante a la época de José Martí, ¿sus reuniones con los tabaqueros en Tampa, sus corretajes en el exilio de Nueva York, su preparación de desembarco por Playitas, fue solamente un liderazgo urdido en las entrañas del monstruo, que él tanto conoció interesado en nuestra isla, que no tiene nada más que ofrecer que pobreza y mendigos jeremiquiantes? Vaya, por Dios, qué visión del futuro tienen los americanos… Pero además, los 200 mil dólares que recibió Fidel Castro de parte de Prío Socarrás desde el exilio miamense, para el desembarco del Granma, ¿qué fue, cómo lo llamamos? ¡Doscientos mil dólares de la época! ¿Y cómo llamamos a la ayuda “desinteresada de los hermanos soviéticos” que no fue más que una invasión sumamente interesada de los comunistas bolos por más de treinta años? Pero aquí es donde está la perla de las perlas: “Pedimos el diálogo con el gobierno de Castro, tutelado o no por ONGs de calidad, y que ese diálogo sea público. Que la gente de Cuba y del exterior sepa que existe ese diálogo y que cada paso que se dé se vaya trasladando a la población y a los medios internacionales de forma objetiva”. Bien de lo que debemos interpretar fácilmente lo siguiente: que la UNPACU prefiere dialogar con los dictadores devenidos ahora presidentes de ONG’s (como la FMC se transformó en CENESEX), por obra y milagro del castrismo, antes que con los exiliados y con gobiernos demócratas como Estados Unidos, y que sepamos que eso es ya una cosa hecha y dada, sin que podamos oponernos, y tendrán la gentileza, además, de que se nos irá informando de “forma objetiva”. Nosotros, punto en boca. ¿Le preguntaron ellos al pueblo sobre esto, mediante elecciones o algo parecido? No, al igual que hizo Fidel Castro desde la Sierra Maestra, por sus timbales, esto es lo que hay y habrá. Lo que nos toca por la libreta porque ya ellos y unos cuantos, en posible diálogo con la tiranía lo decidieron. Y el resto, boca cosida, repito. Entonces vuelven con lo tan trillado de que ellos obligarán al régimen cubano a sentarse a dialogar. ¿Qué le estarán inoculando a los boniatos por allá por donde vive José Daniel Ferrer? ¿De verdad cree que nos hará creer que el “gobierno” castrista está dispuesto a dialogar, a sentarse con la disidencia para cambiar lo que han hecho esos dos malditos en ese país? Y en caso de que lo lograran, cuáles serán las demandas de la UNPACU frente al régimen, qué le pedirán que cambie, cómo lo harán. ¿Piensan ellos que obtendrán puestos en la Asamblea, que podrán decidir por encima de los dictados de la tiranía? Bueno, es probable que semejante truco se produzca, visto el juego de espejos y espejismos que está imponiendo la dictadura para que el mundo piense que ellos están haciendo cambios favorables. Pero, ¿por qué tenemos que aguantar como carneros nosotros que se nos engañe de ese modo? ¿Por qué Cuba debiera recorrer el camino de China o de la antigua URSS, hacia una nueva forma de dictadura? ¿Por qué no seguimos en el camino de la lucha por la libertad y la democracia sin los tiranos? ¿Por qué le están ellos insuflando más vida a ese régimen? Más adelante, el cantinfleo continúa: “Es de vital importancia, en muchos de los procesos que queremos emprender, que nos ayuden desde fuera a plantear las cosas con criterios racionales. No es una petición de tutela. Es una petición de formación, de consejo, de asesoría. Tienen que tener en cuenta que la gente que ha estado en la lucha tampoco ha tenido mucho tiempo de formarse. No queremos que abogados, políticos y economistas de fuera lideren la transición”, resalta Ferrer”. ¿Qué es lo que quieren de nosotros en definitiva? ¿Les queda claro a ustedes? A mí no. O sí, a medias. No quieren que participemos, no quieren que nos impliquemos, sólo que toleremos sus imposiciones enviando de vez en cuando consejos y asesorías. ¿Se ha enterado Ferrer que los consejos y asesorías se pagan, que forman parte del trabajo de muchos de nosotros? ¿Se ha enterado que a diario en el exilio muchos exiliados se levantan a las cinco o seis de la mañana para doblar el lomo y trabajar para poder pagar las escuelas de sus hijos, los alquileres, los empleados, impuestos, y además de eso él le está exigiendo que manden consejos y asesoría en sus pocas horas de descanso? Consejos y asesorías que tal vez ellos aceptarán o no, en dependencia de si su principal partner: el régimen castrista, accede a escucharlos o a borrarlos del mapa cuando llegue el momento conveniente para los tiranos. Francamente, yo pensaba que Ferrer era una persona más inteligente, pero en este p’atrás y p’alante no lo entiende nadie, o quizás haya que entender lo que hay detrás, el veneno que hay en el fondo empozado. Y vuelve a la carga con que harán la transición a la española. “…personalidades que han ocupado altos cargos en los distintos gobiernos españoles y algunos puestos de alta responsabilidad en el organigrama de la Unión Europea. Los primeros contactos ya se han establecido, aseguran. Y uno de los motivos del viaje a España de Guillermo Fariñas es apuntalarlos. Probablemente, a lo largo del mes de junio se irán conociendo las identidades de este oficioso think-tank político-económico. Un énfasis más: insisten en que en este grupo estarán representadas todas las ideologías democráticas. De nuevo, persistencia en recalcar que Unpacu se desmarca de la desprestigiada oposición anticastrista germinada de la derecha económica o el neoliberalismo estadounidense. De Miami. “Si ellos [los Castro] aceptan el diálogo, sencillamente el diálogo, podremos decir que estamos en sintonía con ellos. No abogamos por un proceso rupturista radical. Buscamos un proceso de reconciliación nacional”. Con la que está cayendo en España y este disidente se baja con que serán los políticos españoles, de toda franja ideológica, los que ayudarán a los cubanos a conseguir el diálogo, no la libertad, no, el diálogo con el castrismo. Pero si ni el mismo gobierno español ha conseguido dialogar no ya con los Castro, con su mismo país, ¡con su mismo pueblo! Le recomiendo a Ferrer que se informe en qué punto se encuentra varada la investigación de la muerte de Oswaldo Payá Sardiñas y de Harold Cepero, qué ha hecho el gobierno español para que estas muertes se aclaren y al menos se haga justicia con dos ciudadanos españoles implicados, tanto Payá como Carromero. Pero cómo se puede además decir que ellos oirán a estos políticos españoles y despreciar por otro lado la ayuda de políticos cubanoamericanos, por ejemplo, y de otras tendencias políticas que las del gobierno norteamericano actual. ¿O sea, prefieren oír a un político español antes que a Ileana Ros-Lehtinen o a Mario Díaz-Balart? ¿Por qué? Que alguien lo explique. Porque lo que no se explica es tanta sarta de incoherencias y de numeritos para encandilar de nuevo al exilio, en el peor estilo de la misma dictadura castrista. Tres últimas cosas, una nueva recomendación, asesoría, o consejo, como mejor prefiera, que lea el reciente libro de Antonio Muñoz Molina: Todo lo que era sólido. Ahí se enterará de lo que es España hoy en día, y desde hace rato. Si eso es lo que él quiere para Cuba, estamos más perdidos que un pedo en un baile. La gran mayoría de cubanos a los que el castrismo les quitó las propiedades en épocas de Batista ha muerto o están demasiado ancianos para ir a ripiarse por una casucha en ruinas, o por una mansión a punto del desplome. Sus hijos, nacidos en el exilio, son propietarios de mejores casas en diferentes partes del planeta, y de mejores negocios que los que tenían en Cuba. Cuba ya no es la Perla de las Antillas, Cuba es la pocilga de las Antillas. Invertir energías en ella con los tiranos en el poder es perder siempre. Como acaban de perder otros pobres dementes buscando petróleo en terreno baldío. Hay más leche en la teta de una vaca muerta que petróleo en la isla. Y para finalizar: lo que tenemos que buscar los cubanos no es un proceso de reconciliación nacional, es la libertad. La nación no se ha peleado con nadie. Ni podrá haber reconciliación hasta que no haya libertad. Mírense en el espejo de la misma España hoy en día, todo eran espejismos. Todo lo que era sólido es hoy endeble, frágil. España es otra vez una de las últimas pordioseras, no ya de Europa, del mundo, como escribe Muñoz Molina. Cuba nunca lo fue antes del castrismo, ni siquiera en la época en que luchaba en contra del dominio español. Con el castrismo no es más que la última de las putas de turno. Han sido los Castro los que han destruido la nación, el país. Con ellos no puede haber reconciliación ninguna hasta que no sean ajusticiados por la enorme cantidad de vidas que se han perdido por su culpa y por la destrucción de una nación y de un país. Lo que tienen que pedir los cubanos al unísono, todos los disidentes del interior y los del exilio, frente a Naciones Unidas y frente al mundo, es un ajusticiamiento de la familia Castro por crímenes contra la humanidad, y que sean perseguidos y juzgados, allí donde se metan, para que Cuba sea libre por siempre. Y que todos los cubanos, todos, seamos los primeros protagonistas, los protagonistas privilegiados del único cambio irreversible, el que nos guiará hacia la democracia.

Zoé Valdés.