martes, 7 de mayo de 2013

RESPUESTA A LA PUBLICACION DE LA REVISTA "ESPACIO LAICAL".POR ARMANDO ARAYA GARCIA



LA REVISTA "ESPACIO LAICAL" DE LA ARQUIDIOCESIS DE LA HABANA ACUSA A LOS OPOSITORES QUE PIDEN NO SE BRINDE APOYO INTERNACIONAL A LA DICTADURA.


El modelo que la oposición cubana y el pueblo de Cuba desean y por el que se ha "pedido mantener sanciones", contra la dictadura castrista, no contra el país como afirma la revista, es la democracia, a la que la publicación en absurdo desacierto califica como algo que tiende "a imponer en el país un modelo socio-económico-político que ha demostrado tener luces, pero también grandes sombras, sin discernir y consensuar seriamente la manera de atenuar estas últimas". No "concensuar" es lo que ha hecho el castrismo, impidiendo expresión diferente a la suya durante más de medio siglo, fusilando, llevando a prisión en condiciones inhumanas o imponiendo el destierro a todo el que disiente de su imposición totalitaria. Los protagonistas de esos cambios son los opositores al régimen, el cual al no permitir manifestación opositora legal alguna, ha convertido, con su secuestro del poder "socio-económico-político", en única solución para "discernir y consensuar seriamente" la grave situación a que ha llevado al país, la erradicación de su sistema dictatorial alejando del poder a los que lo han usurpado. Cuando se expesa en el escrito "todo indica que la generalidad de los cubanos no desea un cambio al estilo del ocurrido en muchísimos países de Europa del Este. La inmensa mayoría de los cubanos no pretende que el país se enrumbe hacia el destino de esa parte del mundo, ni que nuestros cambios sean por medio de una metodología similar a la aplicada allí". El concepto "la generalidad" es completamente absurdo en ese contexto. Millones de cubanos, tanto en la Isla como en el exilio desean el fin del sistema impuesto, como lo lograron los llamados países del Este, el "enrumbe" de la oposición cubana y que la mayoría del pueblo cubano quiere, es hacia la democracia, que, sin explicación posible inteligente alguna, reduce la revista de manera tendenciosa a "hacia el destino de esa parte del mundo". Precisamente hacia "esa parte del mundo" lo dirigió el castrismo durante décadas, cuando "esa parte" sufría déspoticas dictaduras comunistas, sin jamás ser criticado ese rumbo, en publicación alguna de la Arquidiócesis de La Habana encabezada por el Cardenal Jaime Ortega y eso a pesar de que numerosos católicos fueron asesinados o injustamente encarcelados como consecuencias de tan nefasta decisión del régimen. Es sumamente vergonzosa e hipócrita la demanda desde una publicación católica, a los centros de poder de una dictadura criminal, de comportarse "como amigos que nos acompañan", solicitar amistad a los asesinos de su pueblo, en lugar de desaprobar sus actos, es comportamiento infame y cómplice. La conclusión a que llega la publicación "Se hace ineludible que el Estado, el gobierno y el Partido Comunista, se dejen interpelar por los criterios y proyectos, nuevos y patrióticos, que abundan dentro y fuera de sus filas, estén dispuestos a darles protagonismo, promuevan una síntesis de todas esas ideas", prueba por si misma la hipocresía del escrito y la de sus patentadores. El hecho de reconocer la necesidad de pedir "se dejen iterpelar" es declaración que hace evidente el totalitarismo del régimen y la definicion como dictadores de los destinatarios de la demanda, a quienes paradójicamente piden trato amistoso y acompañamiento. LLegan incluso a solicitar, al omnipotente Partido Comunista y a los mandatarios de ese régimen de oprobio, escucha para los propios miembros de esa organización comunista, reconociendo así que además de excluir toda oposición fuera de su círculo , se dirigen a una institución antidemocratica en su mismo seno, que niega derecho de opinar hasta a sus miembros. En esta publicación se muestra, la Arquidiócesis de La Habana y el Cardenal Jaime Ortega, escogen asesinos como amigos; desconocen los intereses del pueblo cubano y solicitan continuar su acompañamiento a la dictadura.




NOTA DE AFP DONDE APARECEN LOS FRAGMENTOS DE LA PUBLICACION DE "ESPACIO LAICAL" COMENTADOS EN ESTE ARTICULO: LA HABANA,

 06 Mayo 2013 (AFP) - La revista católica Espacio Laical fustigó este lunes, sin nombrarlos, a los disidentes que en recientes giras internacionales han pedido en Washington y Europa mantener sanciones contra Cuba, a la vez que pidió al gobierno más apertura política. "Algunas personas, tanto cubanas como extranjeras, insisten en pedirle a importantes centros de poder en el mundo que desestabilicen al gobierno cubano", dijo la publicación de la Arquidiócesis de La Habana, que encabeza el cardenal Jaime Ortega. Esas medidas buscan contribuir "a imponer en el país un modelo socio-económico-político que ha demostrado tener luces, pero también grandes sombras, sin discernir y consensuar seriamente la manera de atenuar estas últimas", señaló el editorial la revista, enviado a la prensa por correo electrónico. "Cuba tiene muchísimo que cambiar, pero los protagonistas de esos cambios no pueden ser los centros de poder de ciertos países fuertes e influyentes", afirmó. Añadió que "todo indica que la generalidad de los cubanos no desea un cambio al estilo del ocurrido en muchísimos países de Europa del Este. La inmensa mayoría de los cubanos no pretende que el país se enrumbe hacia el destino de esa parte del mundo, ni que nuestros cambios sean por medio de una metodología similar a la aplicada allí". Un grupo de opositores ilegales, que actualmente realizan giras internacionales, acogidos a la reforma migratoria aprobada por el gobierno desde enero, solicitaron el mantenimiento del embargo norteamericano, o de la Posición Común de la Unión Europea, que limita la cooperación con la isla. Entre esos opositores está la líder de las Damas de Blanco, Berta Soler, y el activista Elizardo Sánchez. La publicación católica pidió a los centros de poder actuar "como amigos que nos acompañan y no como jueces que nos condenan". Al mismo tiempo exigió al gobierno "una evolución política que sea capaz de ampliar el proceso de apertura" para evitar "rigideces". "Se hace ineludible que el Estado, el gobierno y el Partido Comunista, se dejen interpelar por los criterios y proyectos, nuevos y patrióticos, que abundan dentro y fuera de sus filas, estén dispuestos a darles protagonismo, promuevan una síntesis de todas esas ideas", concluyó.