jueves, 30 de mayo de 2013

EL QUE LE SIRVA EL "BLUMER" QUE SE LO PONGA!!!!!!
















Se "compra" un tanque pensante para Cuba.
Por Andrés Pascual



¿Qué necesita el exilio cubano para aliviar la herida mortal que se auto-infrigió con “ayuda ajena”? Supongo que un “think tank” que procese y proponga las ideas más justas, inteligentes y realistas, a fin de construir la barrera de contención ante el asalto final del enemigo castro-obamista. Cuba se perdió irremediablemente, aunque, todavía, muchos no lo creen, con la actitud sana del patriota a la distancia; otros creen más, pero en el dinero que le sacan a la batalla que no surte efecto, porque no hace eco en cantidades importantes en la Isla. Si usted observa las pateaduras en la calle y los ataques con palos y piedras contra opositores pacíficos, tiene que concluir que, aparentemente, todavía el 95.5 % apoya a la tiranía, porque no es posible que no se organicen los ciudadanos sin filiación a estos grupos con el objetivo de enfrentar el progromo y defenderlos, aunque sea por un sentimiento humanista, que no patriótico. Y miedo no hay, eso es un “cuento chino y viejo”. ¿De qué están hechos esos cubanos? A no dudarlo, de un material que se llama oportunismo militante, que les crea una coraza contra cualquier sentimiento solidario, incluso fraternal. Así los moldeó el régimen y no tienen el mínimo interés en comportarse de otra forma. Jóvenes, adultos, ancianos, hombres, mujeres… ¿Qué más da? Son, como dice el viejo refrán, “cuña del mismo palo”. ¿Por qué no se crea el grupo que proponga el intento por salvar al exilio, de acuerdo al poco espacio y tiempo que nos queda? ¿Habrá quienes crean que la ciudad de Miami le pertenece al destierro todavía? Si fuera así, ¿Cómo es que no puede abortarse la agresión diaria castro-comunista? Miami no es de los cubanos, fue un bastión de los luchadores anticastristas y, hoy, porque el cambio de filosofía al rotar los partidos en el poder en Estados Unidos lo permite, se aceleró el descabezamiento con esta administración. Aparentemente, se ha estado más inmerso en el problema de la Isla, para el que no hay respuestas ganadoras más allá del embargo, y no se ha hecho nada, diría que no se hace, para evitar la pérdida de una batalla que, hace rato, es el objetivo de la satrapía, porque, si cae definitivamente el exilio por su debilitamiento, ni soñar podrán con la libertad de Cuba los que aún creen en esa posibilidad. En la pérdida de poder del destierro han influido factores: las personalidades cubanas del exilio como Roberto Goizueta, Jorge Mas Canosa, Armando Pérez Roura (retratado al inicio con el mercenario, matador de negros buenos en Africa y huelguero mayor", Coco Fariñas), Emilio Estefan… son responsables de alto voltaje, porque negociaron con Clinton el capítulo “pies secos, pies mojados”, que aseguró que todos los balseros de Guantánamo “invadieran Miami” para que, después, trajeran clandestinamente, en combinación con la tiranía, a dos o tres centenares de miles que incluyen agentes del G-2, oficialistas de puestos políticos y administrativos, espías, terroristas, desfalcadores… lo mismo por mar que por la frontera.








¿Por qué no previe
ron hombres como Mas Canosa y Roberto Goizueta (en la foto debajo) el tremendo error que fue pactar la legalización de un elemento al que, mayoritariamente, se le desconocía la escasez de los principios morales y patrióticos? ¿Cómo se atrevieron a abrirles las puertas a ese Caballo de Troya anunciado? Porque fue un negocio, especie de intercambio de mutuo beneficio con la Administración Clinton, en aquella reunión de 1994 en la Casa Blanca. Voluntaria o involuntariamente, fue un ponte de acuerdo en contra de ellos mismos y del bastión patriótico, a corto plazo, con un enemigo de mayor cuantía que, quiérase ver así o no, trabajó para la tiranía en la “mesa de negociaciones”, a pesar de la Ley Helms-Burton.






Para “sus representantes en el Congreso” fue el sueño de vacilar el puesto por siempre jamás, al traer a quienes creyeron que serían sus votantes irreversibles. El mismo ¿error? lo siguen cometiendo con las propuestas de legalización del “intrusismo hispano indocumentado”. Para Pérez Roura, estar allí significó que “la comunidad” y una parte pequeña del exilio lo considerara “personalidad a tener en cuenta”, es decir, el factor ego; para Emilio, que supo lo que podía suceder, pero votó por interés personal, la perspectiva de tener al lado a un público que no ha podido subordinar a su filosofía como cliente ni como profesional del sector, sino todo lo contrario… Los demás, en mayor o menor medida, hicieron el grupo que comenzó el derrumbe de su propia importancia, incluso de su bienestar y tranquilidad, en lo que fue la última trinchera de la moral y los principios anti-castrocomunistas, de importancia decisiva como poder político, en la mantención de la bandera de la independencia con base firme. ¿Por qué no se le “orienta” a los batallones de disidentes u opositores, que le dedican casi todo el tiempo a notificar que “una pipa de agua llegó tarde a un barrio” y otras informaciones como esas, que, cuadra por cuadra de cada pueblo, realicen un censo para conocer cuántos cubanos están presos por Desacato a la Autoridad, por Difamación o por Daños a la Economía? Esas causas son la Propaganda Enemiga de antes de 1995, el Plan de Atentado y el Sabotaje, que la tiranía desclasificó como políticas para dejar en ese nivel, aunque a medias, a su creación y propiedad únicamente: LA DISIDENCIA PACÍFICA. Y, creo yo, es entre esos presos anónimos que inutilizaron una polea en una fábrica para obstaculizar la producción, o en los que discutían públicamente para imponer la verdad a cualquier costo, que están los verdaderos presos políticos, los únicos patriotas que quedan disponibles en Cuba, supongo que muchos más que los 93 que el agente del G-2 Elizardo Sánchez recontó hace poco como “cantidad en existencia”, solo de disidentes u opositores. Ni al califa ni a varias “personalidades” que mantienen a los vividores de allá les interesa reclamar la intención patriótica del “preso común por actividades contra la estabilidad de la robolución”, porque, a fin de cuentas, pudieran constituirse en el ejército necesario, de lucha violenta, que le haga daño a la dictadura, lo que no está en agenda de ninguno de sus patrocinadores, no solo por la “guerra antiterrorista”, sino porque, continuar ayudando a los Fariñas, a Yoanis… es la mejor forma de violar el embargo posible, cada vez que se constituyen en una voz más contra la medida y de apoyo a los viajes y a las remesas; en sentido general, porque es la manera de continuar la propaganda de que “contribuyen a la lucha por los derechos humanos en Cuba”, en igual medida que crean las bases que consoliden, por 2da y definitiva ocasión, esa barbarie. Objetivamente, la prioridad del destierro debe ser el exilio, a ver qué puede hacerse contra la penetración que se sufre. Es una falta de realismo y de conciencia, observar cómo destruyen la única defensa de la libertad de Cuba y, como quién no quiere las cosas, continuar mirando hacia Cuba, de “guillo” claro, porque, el lente, hacia donde está enfocado, es hacia el cheque del grant que se le pueda “tumbar al califa”. Para el intento obligatorio se requiere un TANQUE PENSANTE que recoja la opinión hasta del homeless que pide dinero en la cafetería del Versalles, y echar a andar, o habría que pensar que ni Cuba ni Miami son tan importantes para algunos hipócritas como, a veces, se oye o se lee.







Andres Pascual