domingo, 21 de abril de 2013

RAÚL CASTRO COMPRA TIEMPO,POR IVÁN GARCIA.



El domingo 14 de abril a las 11:45 h Hora de La Habana, el presidente del Consejo Nacional Electoral, Tibisay Lucena, delared Nicolás Maduro, el candidato del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), el ganador de la elección presidencial. Más de unas cuantas botellas de champán y vodka ruso se descorchó por los ministros del gobierno cubano y los empresarios militares en un ambiente relajado y familiar. La estrecha victoria de Chávez sucesor elegido – 50,66% de los votos frente a Capriles 49.07% – fue la culminación de una campaña política orquestada en gran parte de La Habana. Mientras que el bolivariano comandante yacía moribundo en el CIMEQ, un gran hospital, al oeste de la ciudad, los hermanos Castro ofreció sus servicios como intermediarios políticos en el consejo Chávez deudos. Fue en la capital cubana que un plan fue cocinada y un calendario para la sucesión fue elaborado. Detrás de las escenas de un guión estaba siendo escrito. Nicolás Maduro ensayó la puntuación de antemano. El régimen no quería sorpresas. Era una cuestión de vida o muerte. De la seguridad nacional. Egos, las ambiciones de poder y rivalidades entre compañeros camisas rojas tuvieron que dejar a un lado. Un acuerdo fue parchado juntos en el nombre de Chávez y la unidad latinoamericana. Si perdían las elecciones, vigésimo primer socialismo del siglo moriría de hambre. Sería un golpe de muerte a la alianza ALBA comercio, entre cuyos miembros figuran Ecuador, Nicaragua, Bolivia y Cuba. Sin políticas de suministrar petróleo a precios de corte de tasa, préstamos multimillonarios y subvenciones para proyectos sociales de América Latina Chávez, serían contados los días en todo el continente de la revolución. La misión de Maduro es continuar las políticas sociales de Chávez en Venezuela y para seguir las estrategias idiotas del teniente coronel de Barinas, así como su retórica de confrontación y anti-estadounidense en el nombre de los insurgentes de América Latina. Maduro se le pide que sea un clon de Chávez. Es todo un drama simbólico organizado para reforzar el sentimiento pro-Chávez entre los habitantes de las colinas. Hay un poco de poco de todo en la coctelera. Las alusiones a Cristo. Recordando el líder bolivariano a través de canciones populares e himnos interpretados en su voz. Y la movilización de todos los beneficiarios de las políticas sociales del PSUV para recordarles quién deben votar por el 14 de abril. Según las previsiones del gobierno cubano, Maduro debería haber ganado por un amplio margen, con una abrumadora avalancha de 15% a 18% Mismo Maduro habló de conseguir por lo menos diez millones de votos. Pero a medida que pasaban los días y el país experimentaron apagones, la violencia urbana y la escasez, muchos venezolanos comenzaron a sospechar que estaban siendo conducidos a una trampa. A diferencia de menos de 235.000 votos a favor de Maduro se puede leer de diferentes maneras. Capriles mejoraron su posición, ganando un millón de votos más de lo que hizo el 7 de octubre de 2012. Y en tan sólo 40 años de edad, ahora es una amenaza real para el partido gobernante. Durante los catorce años de gobierno de Chávez ningún candidato opositor ganó el mayor número de votos. Maduro debe saber que, si se mantiene la retórica polarizante y trata de gobernar sólo para el beneficio de sus partidarios, la mitad de los adultos en Venezuela no se sienta cómoda con ello. El ex conductor de autobús y dirigente sindical de Caracas podrían optar por hacer un giro de 180 grados y gobernar para todo el pueblo de la manera del ex presidente brasileño Lula da Silva. Si él encabeza a la nación de una manera inclusiva, moderno y coherente, que pudiera escapar de debajo de la sombra de su padre ideológico. Incluso podía eclipsar. La situación interna de la comarca presenta una prueba seria. Hay 7,2 millones de personas que no son compatibles con la agenda pro-Chávez. Con el cadáver de Hugo Chávez se va enfriando, y la situación económica y social de Venezuela de continuar su curso precaria, Maduro no tiene otro remedio que escuchar todas las opiniones políticas. La oposición se ha fortalecido. Si se diseñan estrategias efectivas, podrían atraer a más seguidores. chavismo podía ver a varios cientos de miles de personas desierto si Maduro no gobierna con total independencia. Ha sido una victoria pírrica. Es posible discernir un laberinto de enfrentamientos. El ambiente podría mantener el calentamiento. Maduro tiene la obligación de gobernar para el bien de todos los venezolanos y para el desarrollo del país. Sería un gran error si continuaba la práctica de su predecesor de sangrado de la empresa petrolera estatal, PDVSA, para ofrecer bonificaciones a los otros países del continente. Autócratas de Cuba saben que las alarmas de Caracas podrían sonar en cualquier momento.Raúl Castro será “lenta pero constante” continuar con sus reformas económicas tibias. La victoria de Nicolás Maduro ha proporcionado una ráfaga de oxígeno político. Se ha comprado tiempo. Lo que nadie sabe es cuánto.
Iván García 17 de abril 2013

tomado del Blog:
http://adribosch.wordpress.com/