lunes, 22 de abril de 2013

Nuevos aires, nuevos bríos, nueva savia y nuevos sabios.Por Por Andrés Pascual




Por Andrés Pascual

El CNP (Colegio Nacional de Periodistas de Cuba en el Exilio), por su historia, por su significación y por su antiguedad como institución venerable, posiblemente sea la única con la fiabilidad que exige mantenerse como representante de las ideas de libertad de todo tipo que, una vez que las decapitó la tiranía, han necesitado del sacrificio y del dolor que exije la lucha en carácter de exiliado para continuar y han sido los periodistas aquí, como ayer en Cuba, el bastión de la libertad de expresión desde la tribuna libre de un destierro mucho más largo que lo soportable, sin perder ni la confianza ni las ganas en la lucha por recuperar la patria. Pero el envejecimiento de sus miembros, incluso sus desapariciónes físicas, han debilitado el quórum del Colegio, porque, por apatía y desgano o por contradicciones político-ideológicas con el proyecto, que no es nuevo, sino circunstancialmente original, muy pocos elementos que no lo integran y hacen periodismo se interesan en unirse al mismo. ¿Las razones? variopintas, pero con incidencia, más que en la frase saboteadora "grupo de viejos", en el compromiso político adquirido con el castrismo de los elementos formados por la maquinaria ideológica de la tiranía que trabajan aquí, al que no han renunciado nunca y lo demuestran no solo escribiendo, por lo que la realidad del rechazo debe enmarcarse en "grupo de viejos anticastristas de médula, afectados en lo económico, en lo profesional y en el alma". Estos "quedaditos", que no son libres ni escribiendo en Miami, que no son anticastristas, por supuesto que tampoco son exiliados ni... periodistas. Sin embargo, el Colegio no tuvo, por lo menos desde que pertenezco al mismo, un plan proselitista para la juventud nacida aquí o que llegaron muy jóvenes. A traves del circuito radial, mientras perteneció a exiliados cubanos, se pudo: con programas en los que se alentara a los abuelos, a los padres... de las nuevas generaciones cubano-americanas que practican la profesión, a que conocieran, respetaran y se integraran a semejante institución. Comer arroz con frijoles negros y bailar salsa no es mantener "lo cubano", esta tarea es mucho más profunda y exige el conocimiento y el reconocimiento de todo lo que simbolice lo positivo y yo diría glorioso, que representó a la República de Cuba. Intelectualmente, el CNP todavía es una columna formidable de respeto y defensa, no solo de lo patriótico-nacional cubano, sino del cumplimiento de los derechos civiles del individuo. El miedo a desaparecer por falta de la renovación obligada ha llevado a varias directivas del Colegio a asumir posiciones que, si no conociera la razón por las que se han producido, hace rato las hubiera calificado como oportunistas: la utilización con la entrega de "reconocimientos" para promover la existencia de la institución de figuras no solo edulcoradas de la red televisiva, sino tan liberales que están a la izquierda, como María Laria, entre varias, ha sido una política de mal gusto, porque la angustia ante la necesidad puede confundirse con entreguismo, con concesión, con la pérdida de los valores dignos de un grupo que, pese al peligro que lo acecha, que incluye a intereses ajenos dentro de la administración de la ciudad, tiene la obligación moral de mantenerse erquido en su actitud a como dé lugar. Ese y no otro será el legado del CNP. En breve habrá elecciones, dos candidatos de dos grupos con parecidas propuestas de "renovación" del Colegio: Salvador Romaní y Eladio Armesto, ambos ante un punto con aristas diferentes: la inclusión como miembros del Colegio de... El elemento no cubano, de donde sea, que quiera integrar el Colegio, tiene que ser filtrado de arriba abajo y demostrar una preocupación sostenida desde siempre por Cuba, incluso del reclamo de la libertad de Cuba. No puede entrar al Colegio cualquier venezolano, por ejemplo, porque nadie sabe cuántos cobran cheques expedidos en las oficinas del grupo opresor que manda el Socialismo del siglo XXI ¡Si sucede con los cubanos...! No queremos ni necesitamos "un asesinato periodístico" con ayuda extranjera estilo Avionetas de Hnos al Rescate. No se debe aceptar a todo el periodista independiente de la "pacífica oposición" por lo mismo, ni de los que están allá ni de los que dividen al exilio por estos lares. Una vez un carnaval en Miami se llamó "cubano", hoy es "de las Américas", bajo ningún concepto se puede convalidar la pérdida de la esencia cubana, porque Cuba no es libre ni nosotros hemos dejado de ser exiliados. A pesar de que Miami cayó en brazos del castrocomunismo, el CNP debe ser una trinchera inexpugnable, intransigente, sobre todo porque evite a cualquier costo la entrega voluntaria de su alma a la reacción por intermedio de fuerzas ajenas y extrañas que, desde hace rato, contuberniadas con la tiranía, le dan vueltas y por algo será. Si no se protegen la esencia y el compromiso, un día el colegio pudiera llamarse "de las Américas", como el carnaval, lo que, para un buen entendedor, significaría "castrista, chavista, orteguista, obamista..." Publicado por Maura Barrabi en:
elportaldemanuel.blogspot.de



NOTA MIA SOBRE EL TEMA: UNO DE ESOS "PERIODISTAS VIEJOS" ES ALDO ROSADO TUERO,CAYO EN LA TENTACON QUE LE PUSO UNA MULA DE MIAMI(DIONISIO DE LA TORRE) UNO QUE AHORA ES MAS PATRIOTA QUE NADIE AUNQUE NO NACIO EN CUBA NI VIVIO LA POBREZA Y SIN EMBARGO SE TOMA LA LIBERTAD DE DAR CLASES DE CUBANIA A QUIEN SUFRIO EN CARNE PROPIA ESA TIRANIA.