martes, 12 de marzo de 2013

Intenta Cuba en ONU bloquear declaración de Rosa María Payá



Ginebra, 12 Mar (Notimex).

- Cuba intentó bloquear la declaración de Rosa María Payá ante el Consejo de Derechos Humanos en la que denuncio el acoso contra activistas en la isla y pidió una investigación independiente sobre la muerte de su padre el líder opositor Oswaldo Payá. Payá hizo referencia a que su padre, líder del Movimiento Cristiano de Liberación muerto en julio del año pasado, trabajó en Cuba por los cambios pacíficos legales para que los cubanos disfrutaran de todos los derechos. Además promovió el proyecto Varela que pide un referéndum apoyado por más de 25 mil cubanos para que se garantice el derecho a la “libertad de expresión, asociación, elecciones libres, libertad de presos políticos pacíficos y la posibilidad de tener empresas privadas”. “Hasta ahora el gobierno se niega a realizar este plebiscito y encarceló a la mayoría de sus líderes”, indicó Payá. “Las autoridades cubanas dijeron que mi padre y Harold Cepero, joven activista, murieron en un accidente de tránsito pero después de entrevistar a los sobrevivientes confirmamos que sus muertes no fueron accidentales”, dijo Payá. Tras la anterior declaración el representante de la misión de Cuba manoteó con firmeza para que el vicepresidente del Consejo, el embajador de Ecuador, Luis Gallegos Chiriboga, la interrumpiera y llamara a “un punto de órden”. El representante de la delegación de Cuba, Juan Quintanilla, dijo ante el pleno que “era necesario interrumpir la intervención de la mercenaria que ha osado venir a esta sala”. “Y queremos preguntar si este debate es para referirse a cuestiones generales que puedan demostrar una violación de derechos humanos o también se presta para abordar cuestiones específicas como lo está haciendo la mercenaria que está haciendo uso de la palabra en este momento”, cuestionó. El diplomático pidió al vicepresidente del Consejo “que ilustre a la mercenaria que está haciendo esta intervención”. Por su parte, Estados Unidos tomó la palabra y subrayó que es derecho de las organizaciones no gubernamentales intervenir ante el Consejo y que se debe ofrecer esta tribuna a pesar de que el contenido de lo que abordan difiera de la visión de un país en particular. A su vez, China, Rusia, Pakistán, Ecuador y Bielorusia, apoyaron la moción de Cuba en el sentido de interrumpir la declaración de Payá. Sin embargo, el titular del Consejo pidió a Payá ajustarse al tema de “situaciones de derechos humanos que requieren atención del Consejo” y Payá volvió a hacer uso de la palabra. “El conductor del coche (el español Angel Carromero), continuó Payá, declaró al Washington Post que fueron intencionalmente embestidos por detrás”. En la entrevista que Carromero concedió recientemente al diario estadunidense explicó que “conducía con cuidado, sin darles motivos para que nos pararan (…) y la última vez que miré el espejo retrovisor me di cuenta que otro coche se nos había acercado demasiado, y de golpe sentí un impacto ensordecedor atrás”. El accidente ocurrió el 22 de julio de 2012, a unos 700 kilómetros de La Habana y de acuerdo a la versión oficial el auto que conducía Carromero se salió de la carretera a causa de su alta velocidad y chocó contra un árbol. La muerte de Payá dejó a la oposición cubana sin su principal líder, galardonado en 2002 con el Premio Andrei Sajarov a los Derechos Humanos del Parlamento Europeo. Su hija, buscando apoyo de la ONU, envió una carta abierta al secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, y a la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay, en la que dice que el Gobierno cubano pudo estar detrás de la muerte de su padre. Asimismo, la joven activista cubana denunció ante el máximo órgano de la ONU que vela por los derechos humanos, que “la seguridad del estado del gobierno cubano llama a casa de mi familia en La Habana para decir te vamos a matar, son las mismas amenazas de muerte que hicieron a mi padre”. “Es responsabilidad del gobierno cubano la integridad física de todos los miembros de mi familia”, advirtió Payá, quien instó a Naciones Unidas a iniciar una investigación internacional e independiente sobre la muerte de Oswaldo Payá y el joven activista Harold Cepero. “La verdad es esencial en el proceso de reconciliación que Cuba necesita”, sostuvo Payá . “No buscamos venganza, tenemos derecho a saber quienes son responsables de la muerte de mi padre”, llamó Payá al tiempo que cuestionó “cuándo se responderán a las demandas de derechos humanos del pueblo de Cuba para poder disfrutar de la democracia y de las libertades básicas”.

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