martes, 25 de diciembre de 2012

Gobierno se hunde en red de corrupción y otra vez Evo Morales dice no saber nada

 
 
 
Coalicion Por la Democracia

Gobierno se hunde en red de corrupción y otra vez Evo dice no saber nada

¡Exigir a Evo el cambio inmediato de todos los ministros involucrados en la corrupción de lo contrario quedará comprobada su complicidad. ¡Ninguna confianza en la investigación hecha por el oficialismo y por la justicia controlada por el gobierno! ¡Las bases deben exigir a la COB romper con el gobierno y convocar movilizaciones hasta que se vayan los ministros involucrados. Conformar una comisión independiente compuesta por organizaciones sociales para dar con todos los responsables y someterlos a juicio popular! El gobierno de Evo Morales enfrenta el peor escándalo de corrupción en su gabinete desde su llegada a la presidencia, el escándalo fue destapado cuando el estadounidense Jacob Ostreicher, detenido por acusación de legitimación de ganancias ilícitas, denunció que le exigieron 50 mil dólares para favorecerlo judicialmente. La investigación de este caso, resultado de la presión ejercida por el gobierno norteamericano, desembocó en la desarticulación de la red y en la presentación de una serie de denuncias de otros hechos de extorsión. Los trabajadores y el pueblo dijeron BASTA a las políticas neoliberales y a la corrupción en octubre 2003. La corrupción es una característica del Estado burgués y algo muy común en los anteriores gobiernos y partidos tradicionales, que durante décadas se alternaron en el control político del país para preservar y ampliar sus negocios aprovechándose de la ventaja de estar al mando del poder público. Sin embargo, esta práctica llevó a una crisis del régimen democrático burgués que fue cuestionado junto con todos los partidos tradicionales, sus gobiernos de turno y sus políticas de entrega de los recursos naturales, durante la lucha del pueblo en la guerra del agua el 2000 y la guerra del gas el octubre de 2003. El resultado fue el derrocamiento de Goni y un profundo descredito de todas las instituciones del Estado Burgués (Ejecutivo, Parlamento, Justicia, Policia y FFAA) por la podredumbre que arrastraba. El MAS y Evo Morales, aprovechándose de este proceso y prometiendo poner fin a las políticas antiobreras y antipopulares neoliberales, y a la podredumbre del régimen hundido en la corrupción en todas las instituciones, logró el voto de la gran mayoría de los trabajadores, campesinos, indígenas y el pueblo en general, y así llegaron a la presidencia del país. El MAS y Evo prometieron cambios estructurales y la refundación de Bolivia. Para ello García Linera y Evo Morales, el 22 de enero de 2010, decretaron en sus discursos el fin de la Republica y la muerte del Estado capitalista colonial y de su régimen democrático burgués/Estado de Derecho, podridos en la corrupción. Y además prometieron al pueblo boliviano la construcción del Estado Plurinacional anticolonial y antimperialista, dónde los trabajadores y los pueblos indígenas vivirían mejor. A partir de ahí el Estado, gobierno, el parlamento, la justicia, la policía y las FFAA fueron (re)bautizadas como “Plurinacionales”. Los cambios de forma fueron la introducción de nuevos símbolos patrios como la Wiphala, Tupac Katari, Bartolina Sisa, y de contenido, el país tenía una Nueva Constitución que incorporaba y reconocía algunos derechos de los pueblos indígenas antes negados, sin embargo y al mismo tiempo garantizaba el latifundio y todos los negocios de la burguesía nacional y de las transnacionales. “El proceso de cambio” y el Estado Plurinacional se sumergen en la corrupción. La podredumbre continúa En la actualidad se está comprobando que todo fue un gran engaño. Lo plurinacional parece haber sido solamente una forma discursiva del MAS para ganar apoyo popular y de ese modo ir recuperando la credibilidad en las instituciones del antiguo régimen democrático burgués. El MAS y Evo pidieron al pueblo los 2/3 en el parlamento para tener control absoluto del poder legislativo, pidieron votar en sus candidatos jueces, fiscales, magistrados, en las elecciones judiciales, presentadas como lo que revolucionaría la justicia. Los recurrentes escándalos de corrupción y tráfico de influencia en el gobierno del MAS, como el caso Santos Ramírez (hombre de confianza de Evo Morales que desviaba dinero público de YPFB y falsificaba contractos para favorecimiento personal); los varios casos de corrupción e influencia en las empresas estatales e instituciones como policía y FFAA; el jefe de Inteligencia del gobierno de Evo Morales y ex jefe de la lucha antidrogas General René Sanabria, detenido en el exterior acusado de narcotráfico junto a otros cuatro cómplices cuando trabajaba bajo el mando del ex ministro de gobierno Sacha Llorenti; el caso de la Ministra de Transparencia Nardia Suxo que asignó a su hija cónsul de Bolivia en Alemania; y tantos otros, están haciendo que los trabajadores y el pueblo se den cuenta que la corrupción está infestando al gobierno, al igual que en los anteriores gobiernos. Estos escándalos y en particular la actual red de corrupción demuestra que la corrupción está instalada en todas las entrañas del Estado Plurinacional, empieza por el gobierno y sus principales Ministerios de la Presidencia, de Gobierno y de Transparencia, pero se extiende a la Asamblea Plurinacional ya que el ex presidente de la Cámara de Diputados, Héctor Arce es concuñado de José Manuel Antezana Pinaya, quien era director General de Gestión Pública del Ministerio de la Presidencia y uno de los integrantes de la red, además se conoció que tres cuñadas del diputado trabajan en la administración pública. Pero la red también involucra al Ministerio Publico y todo el sistema judicial a través de jueces y fiscales. Es decir, no es algo pequeño y superficial, de un grupo de “abogados y jueces corruptos” como quiere hacer creer el gobierno. Esta red solo sólo existe gracias a que los cabecillas se encuentran dentro del palacio de gobierno. Sin lugar a duda, este escándalo pone en jaque al llamado “proceso de cambio” demostrando su falsedad y que lo plurinacional es un barniz para ocultar que el Estado sigue siendo capitalista, y que el gobierno, aunque sea el primer presidente indígena está sumergido en la corrupción. Además, la mayoría de las políticas del gobierno van en contra de los trabajadores y del pueblo como quedó demostrado con el gasolinazo, la negativa de nacionalizar el 100% de Colquiri parcializándose con los dueños de cooperativas mineras, y la imposición de construir la carretera por el medio del TIPNIS aunque 30 comunidades del TIPNIS le dijeron NO a la carretera en la consulta. Luego, sea por la corrupción o sea por las políticas antiobreras y antipopulares, los trabajadores y la mayoría del pueblo deben quitarse la venda de los ojos puesta por sus dirigentes sindicales oficialistas y tomar conciencia del verdadero carácter del gobierno del MAS y de Evo Morales, y de la necesidad de construir una alternativa de los obreros, campesinos e indígenas. Una alternativa a la izquierda del MAS y de Evo. ¿Evo otra vez no sabe nada? Lo que debe generar más indignación en las filas de la clase obrera, campesinos de base, indígenas y la juventud, es la tomada de pelo que el gobierno y el MAS nos intentan imponer. Seguramente fiándose en el apoyo que muchos trabajadores, campesinos e indígenas depositan en él, Evo nos quiere hacer creer que no sabía nada de la extensa red de corrupción. Dijo estar “conmovido y dolido” porque la red de corrupción con ramificaciones en todas las instituciones del Estado Plurinacional operaba desde hace cinco años en el palacio y ni él ni los jefes del MAS, se enteraron de nada. Peor, recién presentó al pueblo una nueva explicación, dijo “que tiene información de que gente externa se infiltró en el aparato público para dañar la imagen de su Gobierno y de su persona”. Pasada la primera versión de que Evo no sabe nada. Hay una segunda desarrollada por el Ministro de Gobierno Carlos Romero, el Vicepresidente García Linera y parlamentarios del MAS, de que los cabecillas están en el Órgano Judicial y no en los hombres cercanos y de confianza de Evo Morales. Ambas versiones tienen el mismo objetivo, otra vez hacer creer a los trabajadores y al pueblo que Evo es solamente una víctima inocente del complot permanente de los que están en su entorno. Sin embargo esta vez no será tan fácil, no somos tontos y esta vez el pueblo no se dejará engañar, incluso en las filas del MAS ya hay una crisis y dudas de cómo puede pasar algo así y que el presidente no sepa nada. El ex Prefecto del MAS por Cochabamba, Rafael Puente dijo: “no puede ser que al cabo de siete años de repente nos sorprenda que en Dircabi (Dirección de Registro, Control y Administración de Bienes Incautados) hay corrupción, lo hubo desde el principio, lo que pasa es que ahí hay negligencia formal del Ministerio de Gobierno”. Y añadió “varios funcionarios ahora encausados por el delito de corrupción tenían antecedentes por lo que es responsabilidad y negligencia del Ejecutivo no haber tomado las previsiones”. En ese sentido sostuvo que “no pueden afirmar que no sabían nada”. También el alcalde de Warnes por el MAS, reveló que en agosto de este año denunció ante el presidente Morales en persona, que estaba siendo víctima de la red de extorsión, por los abogados del Ministerio de Gobierno. “El presidente sólo me dijo que aguante, yo aguanté 17 años de juicios y presiones y aquí me tienes de Presidente”. Consideramos que la importancia del debate en el seno de la clase trabajadora sobre la corrupción destapada, es buscar la verdad y con eso sacar las conclusiones de quién es verdaderamente Evo Morales y para quienes realmente gobierna, y de ese modo avanzar para construir una salida de clase para el país. A nosotros nos resulta imposible creer que la corrupción y extorsión se desarrolle dentro de los Ministerios más cercanos a Evo durante 5 años, y él y los principales dirigentes del MAS no lo sepan. Al final ¿Quiénes son los que están en el entorno del presidente sino sus hombres de confianza indicados por él? ¿Qué clase de presidente eres si no sabes lo que pasa en tu entorno? Evo dice no saber de la red de corrupción, no sabía de la corrupción de Santos Ramírez, no sabe de los varios casos de corrupción dentro de las empresas estatales, no sabe quién dio la orden desde el palacio de gobierno para la represión a la VIII Marcha indígena en Chaparina, no sabe quién dio la orden para la represión en Caranavi que resultó en dos comunarios muertos. De igual modo no sabe quiénes son los responsables por el asesinato del minero asalariado Héctor Choque víctima de dinamitas lanzadas por cooperativistas aliados del gobierno. Estamos seguros que resulta difícil a cualquier padre o madre de familia, minero(a), maestros (as), trabajador en salud, campesino, indígena, creer que puede pasar algo dentro de su hogar y con los miembros de su familia por cinco años, y no enterarse. ¿Qué clase de madre o padre de familia seríamos? Nuestros hijos(as) podrían confiar en nosotros? De eso se trata, los y las trabajadoras que seguían apoyando y confiando en el gobierno ya no le pueden depositar ninguna credibilidad, Evo es el jefe del gobierno, del Estado y del MAS. Por lo tanto, es el jefe o como mínimo cómplice, o entonces es un desubicado, y alguien así no puede gobernar el país.