domingo, 14 de octubre de 2012

Fidel Castro contrató a ex-nazis para entrenar a militares cubanos en 1962

 
 
 
Los servicios secretos alemanes recogieron pruebas sobre la presencia en la Isla de al menos dos ex SS, de los cuatro que habían respondido a la invitación de La Habana. A cincuenta años de la Crisis de los Misiles entre Estados Unidos, la Unión Soviética y Cuba, documentos de los servicios secretos de Alemania (BND) revelaron, según un periódico de ese país, que Fidel Castro contrató entonces a dos exmiembros de las SS nazis como entrenadores militares. Así lo informó hoy el sitio de Internet del periódico Die Welt, en un artículo extenso que informa también sobre las presuntas intenciones de Castro de comprar armas a través de dos comerciantes internacionales pertenecientes a la extrema derecha alemana, reporta ANSA.


http://www.welt.de/print/die_welt/politik/article109809590/Fidel-Castro-warb-1962-SS-Leute-an.html


Según el rotativo, el 26 de octubre de 1962, el BND escribió que se había enterado de que Castro había contratado a exmiembros de las SS, organización paramilitar nazi, como "entrenadores para los militares cubanos". Para la fecha del informe, siempre según Die Welt, el BND había logrado recoger pruebas sobre la supuesta presencia en la Isla de al menos dos ex SS de los cuatro que habían respondido a la invitación de La Habana. "Evidentemente, el ejército revolucionario cubano no temía el contacto con personal vinculado con el nazismo cuando servía a sus propios objetivos", escribió Bodo Hechelhammer, director de la sala de investigaciones históricas del BND. También Castro, de acuerdo con el reporte del BND, se habría servido de la mediación de dos traficantes de armas de la extrema derecha alemana, Otto Ernst Remer e Ernst-Wilhelm Springer, para tratar de comprar en Europa 4.000 armas de fabricación belga. La Crisis de los Misiles, en octubre de 1962, se produjo cuando Washington descubrió una instalación de misiles soviéticos en territorio cubano. Luego de varios días de tensiones, en los que Estados Unidos desplegó sus fuerzas armadas, los soviéticos aceptaron retirar su armamento a cambio de la promesa del presidente John F. Kennedy de que su país no invadiría la Isla.