viernes, 16 de marzo de 2012

Arturo Suarez Ramos, nos comenta sobre los sucesos de la iglesia y la actitud de los opositores




La cobardía gana escenario en otro atropello público a la libertad de expresión ,manifestación y lucha cívica. Es dolor MAS profundo la lectura, esta vez, no sólo de las acostumbradas manos sangrientas de los perseguidores y opresor; sino mayúscula la complicidad demostrada de la Jerarquía Católica nacional, y apego, también expreso públicamente, de los tradicionales Disidentes internos (asesorados y apoyados desde sectores del exilio combativo ), quienes indistintamente, aplaudieron y facilitaron el uso de la VIOLENCIA y sus consecuencias, contra un hecho de legítimas y de justas demandas ciudadanas, cuando el momentos y las circunstancias CONVOCANBAN, intrínsecamente,a la SOLIDARIDAD HUMANA ( ya no política, cívica o democráta ), independientemente de cada uno de los métodos de lucha que se manifiesten.Sólo el beber humano llamó a proteger el coraje y la indefensión de eses 13 demócratas; en vez de andar creando un escenario de opiniones que sirvieran de báscula al Tirano,para comprometerse en ese actuar violento y público. No era precisamente momento de andar a debates desde la Disidencia, mucho menos condenando un hecho cívico, que de ser pacífico, es justo y legítimo; una vez que la sociedad esta coartada de espacio y plazas públicas de manifestación social, política y humanitaria. Opiniones parcializadas que dieron cultivo y apoyo moral al actuar criminal del opresor mismo que les pisotea derechos, persigue y encarcela. Si existían opiniones oponentes, no es en lo público que debe cuestionar,cuando existe la oportunidad responsable y saludable de conversar en lo personal o privado ( cuanto menos callarse y reservarse el mejor momento. Otro ), y no avalar el actuar represivo, sin frenos de las fuerzas militares políticas de opresión. El derecho de opinión NO puede confundir ni apuntalar la violación a otros De Derechos Humanos.Las consecuencias, indeterminadas todavía, también tendrán culpabilidad y presencia en la conciencias cómplices, que atentó contra el Derecho legítimo de expresión y lucha cívica que simbolizó ese acto demostrativo de queja y reclamos.la verguenza tiene otro capítulo, ésta vez, con ropajes también Disidentes,cuando la redención es indisoluble a la libertad y dignidad propia de las personas, en defensa de la cual hay que aportar , ofrecer y entregarlo TODO.