sábado, 16 de octubre de 2010

Del nuevo Marielazo de Blúmer Caliente.




por Zoé Valdés
.DEL NUEVO MARIELAZO DE BLÚMER CALIENTE.

A Cuba deberíamos cambiarle el nombre y llamarla por el de un, en apariencia insignificante, barrio situado en los suburbios habaneros que responde al nombre de Blúmer Caliente. Enseguida les explico por qué, pero primero déjenme recordarles unas palabras de un comentador de este blog, el señor Liborio, de hace algunos meses, cuando comenzaron los destierros masivos de Cuba hacia España, Estados Unidos, Chile, y Checoslovaquia.

“Por favor, dime si estoy equivocado. Creo que esto es un nuevo ‘MARIELAZO’, pero esta vez ‘dispersándolos’ por toda Europa y otros países de ‘acogida’ como Chile y alguno más de Latinoamérica. Tal como yo percibo las cosas, me parece que van a tratar de ir asi:

Van a sacar a más presos de los previstos, pero esos ‘otros presos’ serán ‘comunes’ y los sacarán ‘mezclados’ de otras prisiones y con la ‘consigna’ de ‘delinquir’ y hacer iniquidades para ‘demostrarle al mundo’ que ‘el gobierno cubano tiene razón al decir que los presos no son políticos, sino simples delincuentes’. Creo que alguien ha comentado que van a sacar 3000 presos (¿de dónde se ha sacado esa persona la ‘noticia’ y el número?). Si realmente son 3000 presos, van a tratar de ’procesarlos’ muy de prisa, para que no se pueda detectar la trampa.

Desde ahora hay que estar muy atentos a los nombres e historiales de los presos y hay que solicitar a Derechos Humanos que envíen una comisión de observadores y que estén bien pendientes de las listas y comprueben a cabalidad que los excarcelados SEAN DE VERDAD PRESOS POLÍTICOS y no ‘mezclados de diferentes cárceles’. Que exijan que los excarcelen en grupos donde los propios presos puedan identificarse entre ellos como presos de conciencia.

Hay que solicitar con URGENCIA unos observadores de la Unión Europea, que fiscalicen el proceso de excarcelación ‘masiva’ que pretenden hacer los Castro-saurios. (Si pudiera los aplastaría como a las cucarachas, que las mataba con chancleta de palo y me ensañaba con ellas por el asco que me daban).”

Liborio, con ese don que lo caracteriza de analizar más veloz que nadie las situaciones generadas por los Chacumbeles, se olió al instante el cocinado que se traen entre el gobierno de Rodríguez Zapatero y el de Barack Obama –Hillary Clinton y Miguel Ángel Moratinos mediante-. El anuncio de la salida de un contundente número de presos políticos (no declarados como tal, bajo gestión de la iglesia con el régimen, aun cuando el régimen no lo ha reconocido todavía), constituye un alivio para la dictadura. Los Chacumbs se están deshaciendo de un lastre que les da mala prensa, y sobre todo se quitan de encima nombres ya muy célebres internacionalmente. Los hermanos Chacumbs no desean más casos como el de Orlando Zapata Tamayo, y mucho menos un posible Premio Nobel semejante al de Liu Xiaobo. Está clarísimo entonces que a las personas que hay que desterrar es a las que pudieran entrar entre los bordes de ese molde. Es la razón por la que le ofrecen el destierro a Reina Luisa Tamayo Danger, a sus hijos, o sea, a toda su familia, incluido el asesinado Orlando Zapata Tamayo. Es la primera vez que se destierra a un preso político asesinado. Es algo para escribir en alguna guía de súper récords, esto ya rebasa lo inimaginable.

No debemos olvidar que los tiranos brindan y obligan al destierro con la complicidad colaboracionista de dos gobiernos, el de España y el de Estados Unidos. Quitándose a Reina Luisa Tamayo Danger se quitan a la única persona que, siendo sumamente conocida fuera de Cuba, no firmó la Carta de los 74, y que no entra por el aro de las reglas soterradas de los nuevos disidentes de diseño de Blúmer Caliente. ¿Le propondrán lo mismo a Guillermo Fariñas y a Yoani Sánchez, sobre todo a la gloriosa bloguera que mientras Orlando Zapata Tamayo agonizaba estaba sumamente pendiente de su viaje a Brasil? Habría que esperar, pero ninguno de los dos ofrece peligro alguno a la dictadura, forman parte de los disidentes de nuevo diseño, de perfil bajo, de aquellos que conforman el Socialismo Nacional del Siglo XXI, al decir de Hugo Chávez, o sea, un Nacional Socialismo leído a la inversa, si nos ponemos quisquillosos, que es como hay que ponerse frente a las dictaduras.

Liborio no está muy alejado de acertar en su conjetura. Los opositores están siendo desterrados sin ton ni son, pero hasta ahora son opositores de verdad. Las cárceles siguen llenándose, según acaban de denunciar las Damas de Blanco. Golpean brutalmente a dos activistas negras; aunque ahí hay un fallo, dónde están los negrones cubanos tan rebuenos en los colchones, que no las acompañaron. Esperen, entonces a que comiencen a mezclar opositores con espías y con delincuentes. Sin contar que con la salida de Reina Luisa y toda su familia hacia Estados Unidos, el intercambio con los 5 terroristas se hace más posible.

Ahora me detengo a contarles de Blúmer Caliente, que es un pequeño barrio donde vive gente normal, dentro de la normalidad cubana. O sea: pasan hambre a diario, tienen que cargar agua de la pipa cuando la pipa se acuerda de ellos, jamás han visto salir una gota de la pila, hacen una sola comida al día, lo que tiene una ventaja: las epidemias de gastroenteritis van acompañadas de flatulencias y eructos, y no de vómitos y de diarreas, al tener el estómago más vacío que un estadio bajo un ciclón; los hijos no tienen zapatos para ir a la escuela porque ya gastaron los que se ponían, que eran el último modelo que vendió El Encanto en 1958, y que sus padres compraron aún con el “oneroso y pobre” salario del Batistato. Sus padres tampoco tienen con qué calzarse, porque el último par de zapatos que vieron fue ese que heredaron los hijos. No tienen fulas, ni euros, ni CUC, ni soñar con viajar.

Ahora, eso sí, como en cada barrio habanero que se respete hay una jinetera, que ahora me entero que el apodo proviene de las antiguas Ginettes (mon Dieu, quel style! L’elégance, quoi!) que es la que mantiene el tinglado, un chulo, porque en cada cuadra hay un comité y un chulo como presidente o jefe de vigilancia, e inclusive cuando estuvo en la Campaña de Alfabetización todavía negocia bajo el nombrete de Mamarracho y Pico, una gerente, que además es actriz, pelilarga como debe ser, que es la que saca la cara por Blúmer Caliente, y una trepadora, o sea, la Trepadora en Jefe, está un poco quendi pero aprendió a mimetizar que da gusto, un día es pintora, otro día es cineasta, al día siguiente es escritora, ahora está puesta p’a la maldá de quitarle el puesto a Vanessa Paradis con su anuncio de Rouge Chanel, y si se deja, tumbarle además a Johnny Depp. Blúmer Caliente es un ejemplo, como no puede ser de otra manera, del castrismo “in”, posee una lista de 74 disidentes de nuevo diseño que en lugar de estar en contra de algo, más bien están a favor, ellos disienten de que no los dejen viajar y regresar, eso es lo uniquito que les molesta.

Blúmer Caliente no se diferencia de lo que sucede en el resto de la isla, es la razón por la que propongo que Cuba deje de llamarse Cuba para adoptar el heroico nombre de Blúmer Caliente. Debemos apurarnos, antes de que “deporten” a los principales personajes del pueblo, sobre todo a la parejita de Santos, tan monos ellos, y se nos ponga la cosa mala, y empiecen a llenar el exilio de blúmercalenteros, y entonces tengamos que empezar a llamar la isla por el desangelado apelativo de Blúmer Frío, que no está en nada.

Zoé Valdés.

Dedicado a Gilberto, que conoce de buena tinta a Blúmer Caliente.

En Blúmer Caliente, o Chacumbelia, sin embargo, todavía hay gente que se sacrifica, lean en Baracutey Cubano. Aunque no estoy segura que el sacrificio siga sirviendo de algo a estas alturas.