domingo, 5 de septiembre de 2010

El viaje a ninguna parte de Pajín y Valenciano por Zoé Valdés


Zoé Valdés





El viaje a ninguna parte de Pajín y Valenciano
Una querida amiga, Frida Masdeu, me acaba de enviar un libro cuyo título es Cuba: No hay Tal lugar, escrito por Mariana Lendoiro (parece ser un seudónimo), desde el título el libro anuncia que Cuba dejó de existir hace mucho tiempo. No existe, “no hay tal lugar”. Es un libro crítico, con una prosa poética delicada y emotiva. La autora dedica cada una de sus páginas a “destrizar”, que no destrozar, porque el destrozo ya estuvo hecho antes por el régimen, una isla que no merece la pena ni situarla en un mapa. Esa isla está ublicada, exclusivamente, en las emociones y los recuerdos de la autora.

A ese país del No hay tal lugar, viajaron recientemente las señoras Leire Pajín y Elena Valenciano, y por mucho que se les ha pedido que fuesen a ver a la disidencia, no han querido. Lo de ellas no es lo de las Damas de Blanco, ni lo de Antúnez, ni nada de eso. Lo de ellas es sacar lasca, o sea provecho, “una visita útil”, como dijo la Pajín. ¿Útil para quién? Para los Castro, claro está, porque para los españoles no le veo yo la utilidad del asunto, como no sea regalarle más dinero a la dictadura, en época de profunda crisis y de un desempleo feroz.

Hablando de desempleo. Una persona de gran credibilidad me contó que Leire Pajín le proporcionó un apartamento en Madrid a Alfredo Guevara, y que incluso le pasan un salario, Me pregunto por qué. ¿Qué ha hecho Alfredo Guevara para que así sea? ¿Por qué no se investiga este asunto de manera real? ¿No se trata de fraude? No afirmo nada. Sólo me estoy haciendo eco de una información que recibí, y de la que los españoles tienen derecho a conocer la respuesta, porque ellos son los que pagan impuestos. Como Alfredo Guevara, ¿cuántos otros habrá? En caso de que esta información no sea cierta, me gustaría que Leire Pajín la desmintiera públicamente, lo que le agradeceríamos todos.

Alfredo Guevara, como bien dijo en uno de sus libros Carlos Franqui, es el cerebro gris de la dictadura, uno de los manejadores de Fidel Castro y de su hermano Raúl. Aunque con Fidel no le ha sido tan fácil, debido al extremo odio del Gran Hermano a todo lo que ostenta maneras extravagantes -según el Coma Andante-, o sea tintes de mariquita.Ese viaje de Pajín y de Valenzuela debería ser explicado en el Parlamento Español y cuestionado en el Europeo, porque en épocas de Pinochet y de Videla, dudo mucho que ambas hubieran viajado a darse la lengua con los dictadores, y tan campantes, como lo han hecho con los Castro.

¿Qué siento yo como cubana por estas mujeres? Un profundo desprecio, así de sencillo. Más valor tienen un par de guaricandillas del Malecón y la noche habanera, que esas dos. Putear siempre será más digno que el colaboracionismo fascista.

(http://ecodiario.eleconomista.es/blogs/zoe-en-el-metro/)