domingo, 7 de marzo de 2010

EL FUTURO DE CUBA | Habla el ex -esbirro Alcibíades Hidalgo del gabinete político de Raúl Castro


Alcibíades Hidalgo (dcha.), junto a Raúl Castro (izqda.) | A. Hidalgo




ELMUNDO.es | Miami
Actualizado domingo 07/03/2010 13:26 horasDisminuye el tamaño del texto Aumenta el tamaño del texto
Fue jefe del despacho político de Raúl Castro y embajador de Cuba ante Naciones Unidas, pero hace ocho años decidió exiliarse en EEUU. El régimen acabó dejando un mal sabor de boca a Alcibíades Hidalgo, inicialmente muy ilusionado con la política castrista. "Yo fui un verdadero creyente de la Revolución. Tenía 13 años y el proyecto me encantaba", cuenta el ex viceministro de Exteriores, de 64 años.

"Fidel Castro no salió de la chistera de un mago, es el producto de una democracia muy imperfecta. Al trabajar tan cerca de él pude percatarme de las realidades del poder", comenta Hidalgo, que describe el comportamiento del Comandante como consumido por una megalomanía.

"Fidel se considera a sí mismo como un ser tan superior que es capaz de llegar a donde están sentados 10 o 12 viceministros y saludar sólo a dos de ellos, ignorando a los demás", añade el ex embajador, subrayando las diferencias existentes entre los dos hermanos Castro. Fidel, en su opinión, no hizo nada para evitar que la sociedad cubana se desmoronara ante sus ojos, mientras que Raúl "siempre estuvo más cercano a la realidad del país".

Según el antiguo brazo derecho del actual gobernante, estas diferencias generaban fuertes problemas entre ambos, ya que el hermano menor siempre buscaba crear instituciones que funcionaran bajo el Partido Comunista, mientras que el líder de la Revolución intentaba escaparse de las ataduras de una formación que sí utilizaba, "pero en la cual no creía".

"Es más", agrega Hidalgo: "Durante años Raúl se opuso sistemáticamente a las campañas de Fidel que ignoraban la realidad económica de la isla o daban prioridad a proyectos que él quería desarrollar al margen del normal funcionamiento del país". Según cuenta el ex viceministro, las rencillas entre los Castro no terminaron ni en 2008, cuando Raúl ascendió a la Presidencia de la nación.

'Cuba tiene que empezar a cambiar
Aunque admite que el actual líder impulsó ciertas medidas de apertura económica como solución a la ineficiencia del Gobierno, Hidalgo opina que "tras medio siglo de juego entre los dos hermanos, al final de sus vidas entregan un país en ruinas y tampoco son capaces de reconocerlo".

En este sentido, Hidalgo -como muchos otros cubanos- no espera que el cambio llegue de la mano de Raúl: "En algún momento dijo que quería crear un Estado y una sociedad que funcionaran, generando esperanzas de cambio y de reforma. Sin embargo, en el tiempo que lleva en el poder no ha habido nada de todo eso".

El hombre que durante 11 años estuvo a la sombra del actual presidente asegura que "Cuba tiene que empezar a cambiar" y que "eso es inevitable", aunque en la actualidad "no existe ninguna señal real de apertura por parte de Raúl". Según Hidalgo, el hecho de que Fidel todavía esté vivo es "quizás el mayor obstáculo" para el cambio. "Es duro reconocerlo, pero mientras los Castro estén en el poder, los dos hermanos le dan coherencia a ese Gobierno" asegura.

Para Hidalgo, el exabrupto que tuvo Raúl ante la prensa brasileña tras la muerte del disidente Orlando Zapata -que coincidió con la visita a Cuba del presidente Luiz Inácio Lula da Silva- demuestra el nerviosismo que existe en la isla por la inestabilidad del régimen. "El Gobierno está en un momento muy difícil. La prensa oficial incluso está reflejando la ausencia de reformas. El país está en quiebra y su mejor aliado, Hugo Chávez, también se enfrenta a problemas serios en Venezuela".

"El Gobierno reprime más ahora que cuando Fidel estaba en el poder. Nos llegan informaciones muy malas sobre la falta de derechos humanos y el estado de la economía, y ésa es una combinación muy peligrosa", explica Hidalgo, que mira con ojos desencantados la realidad actual de su isla: "Cuba está dominada por una clase política octogenaria que quiere permanecer en el poder y a la que no importa lo que vaya a suceder con el destino del país".